Despedido por padecer hepatitis C | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 16 de Febrero, 2018

Despedido por padecer hepatitis C

Padecimientos. En la consulta con el odontólogo, mientras arreglan las manos en el manicure, al momento de hacerse un tatuaje o en la cita romántica, cualquier mexicano puede adquirir el virus de la Hepatitis C, microorganismo que llega a causar una muerte lenta y silenciosa

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Un hombre fue despedido por comentar que tiene el virus de la Hepatitis C, infección curable y que no implica riesgo de contagio para quienes están alrededor del paciente.

Esta persona radica en Baja California, durante años ignoró que el virus estaba activo en su cuerpo, y que de manera silente el microorganismo iba convirtiendo a su hígado en una masa sólida que poco a poco dejaba de funcionar. Como este órgano no tiene nervios, no se queja, por lo que no se producen síntomas y cuando ocurren se confunden con otras alteraciones.

La forma con la que se infectó este mexicano se desconoce, ya que pudo haber contraído el virus a través de una transfusión sanguínea, alguna pareja sexual o hasta en la consulta con el odontólogo. Al estar en tratamiento médico, la causa ya no importa, pues en doce semanas estará completamente curado del virus; el problema es que ahora ya no tiene empleo.

Sin tratar de provocar una alarma absurda, es difícil que la mayor parte de las personas se salve de entrar en contacto con el virus de la Hepatitis C, pues se trata de una infección de la que la población en general sabe poco o nada, desinformación que genera prejuicios y estigmatización.

Comunicar para prevenir. De manera arbitraria se dividirán en dos grupos los factores de riesgo para la adquisición del virus de la Hepatitis C, siendo el primero el que esté asociado a actividades o prácticas cotidianas de las que habitualmente no se sospecha sean focos de infección. Por otra parte, el segundo grupo estará relacionado con las vías más evidentes de contagio.

La Fundación Mexicana para la Salud Hepática (FundHepa) señala que todas las personas que recibieron una transfusión sanguínea, o a quienes les practicaron una cirugía mayor antes de 1994, pueden haber adquirido el virus. Si estos individuos no se percataron de la infección, el contagio al menos habría llegado hasta sus parejas sexuales, por lo que en el caso de las mujeres, es factible que hayan inoculado el virus a sus hijos al momento de nacer.

Hoy en día, la mayor parte de los odontólogos cuentan con un aparato llamado autoclave, por lo que si vas al dentista, asegúrate de que ahí hayan sido esterilizados los instrumentos que introducirá en tu boca, pues este es otro factor de riesgo.

De acuerdo con representantes de FundHepa, todas las actividades que implican el uso de objetos que al entrar en contacto con la piel puedan provocar heridas y sangrados, son también otra vía para adquirir el virus, por lo que habrá que sumar al barbero y peluquero con su navaja y tijera.

Si en los últimos veinte años la sangre ha estado involucrada en uno de estos eventos, es útil practicarte una prueba rápida de detección del virus de la Hepatitis C, ya que éste podría estar condicionando el bienestar de tu hígado sin que tú te enteres.

El segundo grupo de factores de riesgo está relacionado con las personas que tienen tatuajes, perforaciones, relaciones sexuales poco seguras y los usuarios de drogas inyectadas o inhaladas, así como quienes están legalmente privados de la libertad.

En este sentido cabe destacar que en Estado Unidos, dos de cada diez personas con el virus es adicto a drogas como la heroína o la cocaína, pues al compartir agujas o popotes, entran en contacto con sangre infectada. Otro dato que destacó FundHepa es que quince por ciento de las personas que están en cárceles de la Unión Americana tienen Hepatitis C.

Medidas de acción. El virus de la Hepatitis C acaba con el hígado de la víctima en un lapso de veinte a treinta años; si esto sucede, la única posibilidad que existe para salvar su vida es que el paciente reciba un órgano sano pero esperar a esta opción es poco recomendable pues hasta 2017 había una lista de 361 personas que requerían esta víscera y durante este año sólo se realizaron 183 trasplantes.

Esta cifra de personas beneficiadas con un órgano donado, es superada por los 524 mil infectados que se estima hoy portan el virus de la Hepatitis C; pacientes que si no reciben tratamiento morirán a causa de cirrosis hepática o cáncer de hígado.

Para evitar un desenlace catastrófico, recurre a la Fundación Mexicana para la Salud Hepática, ahí te orientarán de lugares en donde te practicarán la prueba rápida y de salir positiva, también te dirán dónde te puedes atender. Por los múltiples factores de riesgo, son altas las probabilidades de entrar en contacto con el virus, pese a ello, existe veinte por ciento de posibilidades de que tu propio sistema inmunológico contrarreste al microorganismo.

Si eres del ochenta por ciento de las personas infectadas que tienen el virus latente, es necesario practicar un análisis para conocer las condiciones en las que se encuentra el hígado, ya que entre más años han pasado con la infección, es mayor el daño que este órgano ha recibido. Sólo para dimensionar la magnitud del problema, se destaca que casi tres de cada diez cirrosis hepáticas y dos de cada 10 casos de cáncer de hígado están asociados con virus de la Hepatitis C.

Eliminar a este germen requiere de tomar una tableta al día durante tres meses, sin embargo el daño que haya causado es irreversible, de ahí la necesidad de que periódicamente estés monitoreando tu sangre y la condición en la que se encuentra tu hígado.

¿Dónde acudir?

Fundación Mexicana para la Salud Hepática

Sitio: www.fundhepa.org.mx

Correo: informate@fundhepa.org.mx

Tel: (0155) 5663-4886

Entérate

La cura de la hepatitis C está disponible para todos los mexicanos.

Puedes contagiarte con el virus de la Hepatitis C varias veces en tu vida.

Las personas con el virus requieren cuidados especiales.

Esto y más en el video que dejamos disponible en YouTube con el nombre: La Hepatitis C es curable.

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