Las cintas que luchan por el Oscar a Película de Habla no Inglesa | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 16 de Febrero, 2018

Las cintas que luchan por el Oscar a Película de Habla no Inglesa

Especial. The Square, por Suecia; En cuerpo y alma, por Hungría; El insulto, por Líbano; Sin amor, por Rusia y Una mujer fantástica, por Chile, son las aspirantes

Las cintas que luchan por el Oscar a Película de Habla no Inglesa | La Crónica de Hoy

Cuando la primera ceremonia se llevó a cabo en 1929, solo se consideraron las películas en inglés. Jean Hersholt, miembro de la Academia, argumentó que “un premio internacional, administrado apropiada y cuidadosamente, promovería una relación más estrecha entre el cine estadunidense y los de otros países”, y fue así que después de la Segunda Guerra Mundial la Academia presentó premios para las mejores cintas de habla no inglesa estrenados en Estados Unidos.​

Desde entonces se trata de una categoría que al mismo tiempo también se ha convertido en un reflejo del reconocimiento a la evolución del cine en el mundo, es por eso que Italia y Francia lideran en número de estatuillas para sus cineastas por la importancia de su tradición cinematográfica. Para este año, el panorama en la categoría llega de la mano con el récord histórico de haber tenido registradas películas de 92 países. Las cinco películas finalistas hacen destacar la presencia de los tres festivales de cine más importantes del mundo y que son europeos.

La principal ausente de este año es 120 latidos por minuto, el filme francés de Robin Campillo que le dio la vuelta al mundo desde su participación en Cannes donde ganó el Gran Premio del Jurado, y que, de paso, pone en evidencia también una crisis creativa en Francia. En la categoría su última consagración se dio en 1992 con Indochina, de Eric Heumann y Jean Labadie. También desdeñada fue En la penumbra, de Fatih Akin, que no alcanzó la nominación pese a sus triunfos en los Globos de Oro y Critic’s Choice Awards.

El cine mexicano tampoco figura en los finalistas. Tempestad, de Tatiana Huezo, se quedó en el segundo filtro y alargó la racha negativa que se tiene en la categoría desde que Beautiful (2010), compitió. Por cierto, nunca se ha ganado este galardón para el cine mexicano y posiblemente la mayor oportunidad la pudo haber tenido con Y tu mamá también (2001), de Alfonso Cuarón, pero la Academia Mexicana prefirió que fuera Perfume de violetas, de Maryse Sistach.

En cuerpo y alma. La primera sorpresa que dio esta película se presentó en la selección oficial de la Berlinale, 2017. Habían pasado 18 años sin que la cineasta húngara Ildikó Enyedi hiciera un filme, su logro más grande había sido la Cámara de Oro en 1989, por su filme Mi siglo XX (que en su momento había sido representante de Hungría al Oscar). La segunda sorpresa fue la más grande porque había pasado desapercibida en el festival, con pocas vistas por ser la primera que se proyectó de la competencia, y terminó con el Oso de Oro a la Mejor Película. De ahí en adelante han sido grandes elogios. Enyedi busca darle a Hungría el tercer Oscar de su historia luego de Mephisto (1981), de István Szabó, y El hijo de Saúl (2015), de László Nemes, de las nueve nominaciones que ha tenido en su historia. La película va sobre una atípica historia de amor entre la supervisora de un matadero y su jefe, quienes comienzan a conocerse a través de los sueños.

El insulto. Esta es la primera ocasión que Líbano consigue la nominación. Como antecedente se tiene que el primer filme que fue enviado a competir data de 1978, y de ahí solo algunas representaciones llegó a tener en los años 90.  La película, de Ziad Doueiri, sorprendió en su paso por la más reciente edición de la Mostra de Venecia, en donde su actor protagonista Kamel El Basha, se llevó la Copa Volpi que se entrega al Mejor Actor. El filme cuenta la historia de Toni, cristiano libanés, quien un día mientras riega las plantas de su balcón derrama un poco de agua por accidente en la cabeza de su vecino Yasser, palestino y capataz de una obra. Entonces estalla una pelea que llega a tener una dimensión nacional.

Una mujer fantástica. Otra de las películas con antecedente en la Berlinale, pero con mayor acogida por el público estadunidense. En el festival alemán ganó el premio al Mejor Guion, y ahora llega a los Oscar con el antecedente de haber ganado el Premio Fénix a la Mejor Película Iberoamericana. Sebastián Lelio le da a Chile la segunda nominación en su historia, luego de la cinta No, de Pablo Larraín (quien es su productor). De ganar se convertiría en la tercera cinta latina en conseguir el Oscar después de las argentinas La historia oficial, en 1985 y El secreto de sus ojos, en 2009. La película cuenta la historia de Marina, una joven camarera y aspirante a cantante que un mal día se ve involucrada en las sospechas de la muerte de Orlando, quien era su amante pero su condición de mujer transexual pero que para la familia del fallecido supone una aberración.

Sin amor. Tras quedarse a las puertas en 2014 con Leviatán, el director Andrey Zvyagintsev vuelve a rozar el Oscar con su drama sobre la búsqueda de unos padres en pleno divorcio de su hijo desaparecido, pretexto del cineasta para cuestionar la deshumanización capitalista de Rusia. El filme ha sido elogiado por la crítica con gran mérito y es una de las grandes favoritas de la competencia, por lo que en las quinielas se considera le dará a Rusia su segundo Oscar en la historia, desde Quemado por el sol (1994), de Nikita Mijalkov (sin tomar en cuenta las que llegó a tener como Unión Soviética). Sin amor llega a los Oscar impulsada por Cannes donde ganó el Premio del Jurado.

The Square. La otra gran favorita de la competencia es este filme de Ruben Östlund, quien con la historia de un galerista de un museo sueco que ha inaugurado una exposición en torno a una instalación basada en la libertad social y los límites del altruismo podría darle a Suecia el cuarto Oscar de su historia (La fuente de la doncella, en 1960; Detrás de un vidrio oscuro, en 1961; y Fanny y Alexander, en 1983, todas de Ingmar Bergman). La película tiene como precedente el haber ganado la Palma de Oro de Cannes.

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