C.C.P. Janine Madeline Otálora, presidenta del Tribunal Electoral del PJF - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 18 de Febrero, 2018
C.C.P. Janine Madeline Otálora, presidenta del Tribunal Electoral del PJF | La Crónica de Hoy

C.C.P. Janine Madeline Otálora, presidenta del Tribunal Electoral del PJF

Arturo Maximiliano García

En los nuevos tiempos de la política se ve de todo. La competencia abierta y cada vez más pareja entre diversos partidos, donde los que antes eran chicos empiezan a ser una amenaza para los que fueron dominantes, está generando que liderazgos identificados con ciertos colores se postulen por otros, ante la marginación que sufren en sus propios institutos, en los que son ignorados o simplemente descartados en sus propios procesos internos. Así, quienes no son postulados por un partido pueden hacerlo por otro, aunque primero deben pasar las restricciones que les impone la ley y en su caso someterse a los tribunales con alto riesgo de no superar el reto.

Si nos remontáramos apenas unos meses atrás, sería impensable que ciertos nombres de mujeres y hombres estuvieran hoy representando a quienes antes eran sus némesis. Tan sólo entre los senadores, el excoordinador del PRD en el Senado, Miguel Ángel Barbosa, quien llegó a llamar a López Obrador soberbio, hoy lo apoya y será el candidato de Morena al gobierno de Puebla, siendo señalado por algunas encuestas como puntero en la contienda. El senador panista Javier Lozano, quien llegó a su escaño bajo la bandera de Acción Nacional, es hoy el vocero y uno de los coordinadores del candidato priista José Antonio Meade y acérrimo enemigo de la dirigencia nacional del PAN. El caso de la senadora Gabriela Cuevas es también muy representativo: diputada federal en dos ocasiones, delegada en Miguel Hidalgo por votación popular y senadora, todo por el PAN, será candidata de Morena. En Chiapas, José Antonio Aguilar Cajas, después de 40 años de militancia en el PRI será el abanderado del PRD para la gubernatura.

Los partidos van identificando heridos o maltratados de otras fuerzas y reclutan a aquellos que pudieran sumarles votos o restárselos a sus adversarios, supuesto en el que Morena y su dirigente Yeid­ckol Polevnsky, han sido bastante hábiles y Enrique Ochoa del PRI, menos capaz en retener. Sin embargo algunos fichajes no están considerando los candados para estos cambios de partido. Si bien el más evidente es el que plantea el artículo 115 constitucional para los que quieren ser reelectos en sus ayuntamientos por otro partido pero que no renunciaron, al menos a la mitad de su mandato, a aquellos que los postularon; también existen candados para aquellos que intentan ser propuestos por un partido y al no ser electos, buscan otro al cual representar.

Particularmente letal podría resultar el artículo 227 de la LGIPE en su párrafo 5, que establece que “ningún ciudadano podrá participar simultáneamente en procesos de selección interna de candidatos a cargos de elección popular por diferentes partidos políticos, ….” , entendiéndose por simultáneo, en el mismo proceso electoral, no al mismo tiempo necesariamente. Existe el antecedente de la truncada candidatura de Marcelo Ebrard a diputado federal en el 2015. ¿Será ésta la vara con la que se mida a aquellos que habiendo participado en un proceso interno por un partido intenten postularse por otro? ¿Estarán los reclutadores de talentos políticos al tanto de este riesgo o cómo se han asegurado que no los deje sin candidatos al cuarto para las doce? Es una pregunta para la que sólo tendrá respuesta, en su momento, el Tribunal Electoral.

maximilianogarciap@gmail.com

@maximilianogp

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