Dione Anguiano

La indolencia de la delegada ante los usos y costumbres de algunos habitantes de Iztapalapa, quienes “festejan” sus tradiciones con disparos al aire; y que han ocasionado tragedias, es muestra de una administración que no cuida a sus gobernados. ¿Qué debe pasar para que la señora Anguiano ponga fin a esta “tradición” y no haya más desgracias. La respuesta será que no le interesa la gente de la demarcación?

 

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