Academia

Proponen sistema de alimentación nutricional, justo y sustentable

Organizaciones de la Alianza por la Salud Alimentaria generaron un manifiesto nacional que impacte además en problemas como la pobreza y medio ambiente

La presentación se realizó ayer con representantes de miembros de la ASA.

Los cientos de organizaciones civiles, académicos e investigadores agrupados en la Alianza por la Salud Alimentaria emitieron el documento “Manifiesto a la nación por un sistema alimentario nutricional, justo y sustentable (SANJS)”, el cual conjunta la opinión de especialistas de todas las áreas sobre la estructura social del manejo de la alimentación de los mexicanos, como eje de fondo de otros problemas en la salud, medio ambiente, pobreza y justicia social.

Durante la presentación, llevada a cabo ayer en Casa Lamm, distintos miembros de la Alianza expusieron en qué consiste cada uno de los seis puntos de la iniciativa que, en resumen, son:  Un nuevo marco normativo que otorgue viabilidad al sistema: Reformar y crear toda la normatividad necesaria para que el Estado garantice el acceso a alimentos de mejor calidad nutricional a toda la población de la nación. Así como el marco de actuación de las diferentes instituciones públicas y empresas privadas que tienen que ver con la producción, distribución y consumo de alimentos.

Instituciones, políticas públicas y programas con presupuestos suficientes: A las diferentes instituciones y sus respectivos instrumentos se les debe destinar el suficiente gasto público para que cumplan y hagan cumplir, a los diferentes actores (…) las responsabilidades respectivas para alcanzar la soberanía alimentaria y el derecho a la salud para la gran mayoría de los mexicanos.

POBREZA Y EDUCACIÓN. Su articulación estratégica al sistema de salud y combate a la pobreza: El SANJS debe articular las políticas y programas de alimentación, salud y combate a la pobreza. “Esto debe contemplar una política de alimentación con una de agricultura y medio ambiente, puesto que hay una dispersión en cada una, y que atiendan la pobreza de forma sustentable, desde la producción, abasto y consumo”, señaló Ana Lucía Márquez, de la organización The Hunger Project. “Se trata de tener un presupuesto suficiente en el acceso a la alimentación, eficiente y transparente y no programas dispersos, sino una política coherente”.

El siguiente punto busca que el sistema diseñe y promueva la educación alimentaria nutricional y el consumo responsable y solidario. “El sistema debe diseñar e implantar una estrategia educativa y comunicativa multiactores comunitaria y territorializada que, por medio de diferentes recursos, provoque una verdadera Revolución Alimentaria en el país”, refiere el documento.

También se plantea la “realización de prácticas agroecológicas sustentables”. Esto es mediante “ciencia campesina y la innovación en manos de agricultores, familias campesinas y pueblos originarios, como parte de un manejo sustentable y la defensa de los territorios y recursos naturales del país en su conjunto”.

Finalmente, la “vinculación entre productores y consumidores”, donde el SANJS deberá crear y fortalecer la relación entre productores agrícolas y consumidores organizados, construyendo entre ellos, vínculos autonómicos. “Esto evitará el manejo clientelar y corrupción a los que estamos ahora sujetos”, dijo Álvaro Urreta, de la Unión de Productores y Comerciantes de Hortalizas de la CDMX.

Cada uno de los puntos desarrolla a su vez temas relacionados con los trabajos que ha llevado acabo la Alianza en los últimos años, como las regulaciones al etiquetado de productos procesados, el aumento al impuesto a bebidas azucaradas y la eliminación de publicidad de éstos dirigida a niños, entre otros.

De acuerdo con la representante de The Hunger Project, el objetivo del ejercicio fue plantear una visión hacia futuro desde la sociedad civil, “partiendo de que actualmente no tenemos un sistema así, sino políticas y sistemas dispersos carentes de sustentabilidad”.

Estos planteamientos son resultado de un movimiento de muchos años, señaló Abelardo Ávila —investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán—. “Ahora, tenemos la necesidad de conjuntarlo y llevarlo a la sociedad como una agenda política nacional y parte de un proyecto de nación independiente a fuerzas políticas y candidatos”.

De acuerdo con Alejandro Calvillo, de El Poder del Consumidor, el manifiesto está abierto para sumar a otras organizaciones y ha sido enviado a universidades, legisladores y otros actores sociales para que cobre fuerza.

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