Mafia, camorra, partido - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 21 de Febrero, 2018
Mafia, camorra, partido | La Crónica de Hoy

Mafia, camorra, partido

Juan Manuel Asai

Tal parece que la clase política se confabula para que el primer domingo de julio no se pare nadie, ni las moscas, en las casillas electorales.

Parten del supuesto de que todos son corruptos, pero hay unos más corruptos que otros. Ofrecen al electorado un menú nauseabundo. No es que el quehacer político tenga que oler a agua de rosas, pero concentrarnos en el detritus convierte a la democracia en un parapeto para no ver ni evaluar la gravedad de los grandes problemas nacionales, comenzando por la desigualdad social y la violencia.

Esto se refleja de manera nítida en la cobertura de los medios, en la que estos temas que menciono y otros torales no logran un espacio relevante, pues todos están cooptados por las notas sobre la mafia de cada partido. La ciudadanía mexicana, compuesta en una alta proporción por jóvenes que votan por vez primera o que lo han hecho sólo una vez, tiene muchas ganas de participar, de acudir a las urnas, a pesar de que los partidos se esmeran en ahuyentarlos y en que ni siquiera pierdan tiempo ocupándose de los políticos.

En el caso del PRI, la pandilla de gobernadores detenidos o en fuga es lo más visible y lamentable. Hablo de Borge, los Duarte, Medina, Egidio, Yarrington, Vallejo, Reyna, y otros. Lo único bueno es que muchos de los integrantes de esta mafia están detenidos o son buscados por la justicia, por lo que la impunidad, al menos en este caso, no las ha ganado todas. La pandilla de exgobernadores priistas corruptos es una losa sobre la espalda del candidato presidencial del partido, José Antonio Meade. No regateo que se trata de un servidor público con una hoja de servicios notable, pero que carga con el desprestigio de esos priistas no sólo rateros sino también cínicos, que han provocado que los ciudadanos estén furiosos con ese partido y estén buscando un candidato presidencial que ofrezca castigarlos.

Ese candidato sería en primer término López Obrador, el de Morena, de no ser porque se ha esmerado en crear su propia mafia, por lo que sus ofrecimientos de que las cosas cambiarán cuando duerma en la cama de Benito Juárez, que es su héroe de cabecera, esos ofrecimientos, decía, pierden consistencia. En su afán de transmitir el mensaje de que nadie debe tener miedo de su eventual triunfo, el tabasqueño arrancó diciendo que piensa otorgarle perdón a los jefes de la mafia, pero no sólo eso, dijo que quiere sentarse a dialogar con ellos con cafecito, galletas, y atendidos por amables edecanes. Para comenzar a mostrar que va en serio lo del perdón, ha fichado personajes que operan en la penumbra, como la comandante Nestora Salgado, Napoleón Gómez, Félix Salgado, lo que llevó a Jaime Rodríguez, El Bronco, a sostener que López Obrador es el nuevo jefe de la mafia del poder. Todo esto a pesar de que López Obrador ha dicho que combatirá a la corrupción rayando en la locura.

En el caso del PAN no hay que ir muy lejos, pues el personaje del blanquiazul con más señalamientos de comportamiento mafioso es el propio candidato presidencial, quien parece ser una maravilla para la ingeniería financiera. Según sus adversarios estamos ante un tipo sin escrúpulos cuya misión es acumular riqueza y, si se puede, también poder político. No está claro si Anaya terminará esta campaña con nombre y foto en la boleta o con una ficha signalética.

jasaicamacho@yahoo.com
@soycamachojuan

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