Evitemos que la niñez mexicana sea presa de las adicciones - Ma. del Rocío Pineda Gochi | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 21 de Febrero, 2018
Evitemos que la niñez mexicana sea presa de las adicciones | La Crónica de Hoy

Evitemos que la niñez mexicana sea presa de las adicciones

Ma. del Rocío Pineda Gochi

El narcotráfico se ha convertido en el flagelo que más lacera y más daño hace a la sociedad mexicana. En las últimas décadas hemos sido testigos de cómo se ha extendido este cáncer social, afectando de manera más agresiva las diferentes estructuras sociales.

Es alarmante que la realización de las actividades que giran en torno a esta industria, está desencadenando una serie de fenómenos y problemas socioeconómicos que amenazan la integridad y el desarrollo armónico de nuestro país, máxime cuando se contaminan los sectores más vulnerables y  los pilares de nuestra sociedad.

Si ya de por sí el incremento del abuso de las drogas –legales e ilegales– en la adolescencia se está convirtiendo en un problema de salud pública, la situación se complica cuando nos enteramos que la edad de consumo se reduce. Es sumamente preocupante que los niños y niñas de primaria y secundaria estén siendo presas del tabaco, el alcohol y las drogas.

Así lo ha confirmado en reiteradas ocasiones el comisionado nacional contra las Adicciones, Manuel Mondragón y Kalb, refiriendo que en los últimos años el consumo de drogas y alcohol entre los menores de edad aumentó más de 200 por ciento, principalmente en el caso de las niñas. En el marco de la “Tercera Conferencia Nacional de Procuradoras y Procuradores de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes” puntualizó que hablar de menores de edad, no es sólo referirse a  edades de 17, 16, 15 años, sino a niños de quinto y sexto de primaria de entre 10 y 11 años de edad, que ya tienen un uso severo de alcohol, de tabaco, y en algunos casos mariguana. Y los de 13 y 14 años que ya consumen con frecuencia mariguana, metanfetaminas y en algunos casos cocaína. Lo anterior representó un aumento al ingreso de menores a los centros de intoxicación y de emergencias, las deserciones escolares y los accidentes de tránsito.

Estas cifras confirman la tendencia de un incremento generalizado en el consumo, que de acuerdo a la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017, entre 2011 y 2016  representó un aumento del 47 por ciento de personas que consumieron algún tipo de droga ilegal, en un rango de 12 a 65 años de edad.

Si partimos del supuesto de que “los niños, las niñas y los adolescentes son el futuro de México”, está situación lo compromete seriamente. La niñez y la adolescencia mexicana son del interés superior, y es nuestra obligación hacer valer y tutelar sus derechos.

El aumento en la incidencia de las adicciones debe ser un tema prioritario en la agenda pública. Tenemos suficiente evidencia y argumentos que demuestran que si las adicciones no se atienden de manera  oportuna tienen consecuencias y secuelas graves, como daños físicos, psicológicos, psiquiátricos, y en general, problemas de salud que impiden el desarrollo pleno y pueden llegar a causar la muerte.

Más allá de los debates sobre la legalización o regu­larización del consumo de la mariguana para usos lúdicos y lucrativos —sin subestimar su importancia—, el tema central debe ser cómo generar conciencia sobre el impacto y los daños que generan las adicciones a este sector vulnerable.

Sí hoy sabemos que el inicio en el consumo del tabaco, el alcohol y las drogas inicia a edades tempranas, tenemos la obligación de implementar acciones y generar política pública en materia de prevención, orientación y atención de las adicciones enfocadas a los menores de edad. La niñez mexicana es responsabilidad de todos, porque son nuestros hijos y nuestro futuro como nación, por ello, no podemos escatimar esfuerzos y debemos evitar a toda costa que caigan en las redes de las adicciones.

Senadora de la República

Michoacán de Ocampo

@RocioPinedaG

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