Espectáculos

Gael García y Alonso Ruizpalacios son ovacionados por Museo en la Berlinale

El filme mexicano que compite por el Oso de Oro tuvo su premiere mundial ayer en la capital alemana

La Berlinale recibió este jueves con aplausos el filme mexicano Museo, en el que Gael García Bernal encarna al enigmático estudiante que en 1985 sacudió el país al perpetrar un sonado robo en el Museo de Arqueología.

Su director, Alonso Ruizpalacios (Güeros), rescató este suceso que mantuvo en vilo a los mexicanos durante meses y le dio resultado: en la proyección para la prensa de su filme, en liza por el Oso de Oro, el público, tras ver un buen puñado de películas sombrías en el festival, se rió y acogió la obra con gratitud.

La película ensalza México: su historia, su cultura y sus paisajes por los que Juan (García Bernal) y su amigo Wilson (Leonado Ortizgris) viajan tras haber robado en la noche de Navidad un auténtico tesoro del Museo de Arqueología.

“Me interesa celebrar mi país. Estoy muy orgulloso de haber podido filmar en el museo y en Palenque”, donde se encuentra un complejo arqueológico maya en el estado de Chiapas, dijo Ruizpalacios en rueda de prensa en Berlín.

Juan, un joven estudiante de veterinaria insatisfecho consigo mismo y enemistado con su familia, especialmente con su padre (Alfredo Castro), convence a Wilson, su fiel amigo incapaz de contradecirle, de entrar a robar en el museo que se conoce al dedillo al haber trabajado en él.

El hurto se ejecuta fácilmente, pero ¿qué hacer con las piezas después? Los dos amigos no habían previsto semejante movilización en el país, atónito ante la pérdida de un tesoro histórico de valor incalculable, y todavía consternado por el terrible sismo que cuatro meses antes había dejado más de 10 mil muertos.

Aunque en Museo se advierte al principio al espectador de que se trata de una “réplica” de una historia real, Ruizpalacios admitió que los hechos “acabaron siendo un obstáculo” para la película, por lo que trabajó en una versión libre.

Tampoco las familias de los dos ladrones deseaban que se hiciera la película y se negaron a participar. “Al principio nos pareció un escollo, pero acabó siendo un regalo”, insistió el cineasta.

Al margen del espectacular hurto, rodado concienzudamente con un sinfín de planos que se suceden a un ritmo acelerado, Ruizpalacios deseaba “reflejar ese viaje interior de crimen y castigo” de los personajes.

Pero de la misma forma en que todavía hoy no hay ninguna explicación oficial sobre el motivo del espectacular robo, el cineasta admite que después de tres años de explorar la personalidad del protagonista, no dio con una respuesta definitiva.

“Todo en él era contradictorio. Es frustrante para los mexicanos pero tenemos que vivir sin saber” sus motivaciones.

García Bernal, esperado en un principio en la Berlinale el viernes, dio la sorpresa al irrumpir en medio de la rueda de prensa, recién aterrizado a Berlín, suscitando los aplausos de los periodistas.

Hasta el director del festival, Dieter Kosslick, entró en la sala para abrazarlo y felicitarlo: “¡Lo lograste!”, le dijo al actor de Diarios de motocicleta, que contó que en estos momentos está ensayando una obra de teatro.

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