Más de medio siglo de viñetas | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 24 de Febrero, 2018

Más de medio siglo de viñetas

Más de medio siglo de viñetas | La Crónica de Hoy

Forges nació en Madrid, en plena segunda guerra mundial en 1942. Su verdadero nombre era Rafael Antonio Benito Fraguas de Pablo. Fue un artista que supo plasmar en sus viñetas con ternura la evolución de una España convulsionada por el franquismo hasta los temas de actualidad. Falleció este jueves en Madrid de un cáncer de páncreas a la edad de 76 años.
De padre funcionario-periodista-novelista gallego y madre catalana, se crió en una familia numerosa. Era el segundo de nueve hermanos.
En 1956, a la edad de 14 años trabajó como ayudante y técnico en Televisión Española.
Desde 1964 dibujó ininterrumpidamente  en diversas publicaciones españolas y extranjeras.
Estaba casado y tuvo dos hijas. Vivía en la Puerta del Sol de Madrid.
Decía que le gustaba la historia, la sociología, los animales, la fotografía y la fiesta nacional.
No le gustaban los triunfalismos, la demagogia, la corrupción, los coches, los aviones, los biliosos y la contaminación auditiva. Forges siempre sintió especial predilección por defender a los trabajadores y los campesinos. Defendió e impulsó el feminismo. Abogó por los desfavorecidos, la hambruna y las víctimas de las guerras. A través de sus cartones manejó el humor como laboriosa creación cotidiana.
Era un hombre tranquilo y apacible. Cosechó en vida muchos amigos  y era querido entre los humoristas gráficos. Fue un inventor de palabras y modismos léxicos, rescatados del lenguaje popular tales como: gensanta, stupendo, bocata, jobréido.
Colaboró en numerosas publicaciones como Hermano Lobo, Informaciones, Diez Minutos, Por Favor, SábadoGráfico, Interviú, Lecturas, Diario 16, El Mundo, El Jueves y El País en el que colaboraba desde 1995.
En su trayectoria ganó muchos premios, entre ellos el Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos en 2016, y también fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alcalá.
Quienes tuvimos el gusto de conocerlo en España, guardamos un gran recuerdo de él. Lo invitamos varias veces a que expusiera su obra en el Museo de la Caricatura. Se negaba. Decía que no se subía a los aviones. Se fue uno de los grandes de su época para alcanzar en la eternidad a otras leyendas españolas como Mingote, Chumy Chúmez, Perich, Gin, entre otros.
“Hay que reír mientras lloramos” decía Forges refiriendose a esa extraña sensación cuando se muere un humorista.

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