Academia

Sarukhán, un “bicho raro” de la política mexicana

Ha demostrado que no es necesario ser rastrero, mentir o traicionar para ser un funcionario público eficaz, señala Federico Reyes Heroles. Presenta su libro Desde el sexto piso en la FILPM

Ruy Pérez Tamayo, Yoloxóchitl Bustamante y Adolfo Martínez Palomo acompañaron a José Sarukhán en la presentación.

José Sarukhán es un “bicho raro de la política mexicana” porque ha demostrado que no es necesario ser rastrero, mentir o traicionar para ser un funcionario público eficaz. Así lo señaló el escritor Federico Reyes Heroles en un texto elaborado especialmente para la presentación del libro de memorias del exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Sarukhán Kermez, titulado Desde el sexto piso, que fue dado a conocer al público ayer en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

“Éste es un libro extraño y extraordinario porque exhibe cómo se vive desde adentro el ejercicio del poder, lo que normalmente sólo se comenta en círculos cerrados o a pequeños grupos.  Parte de lo extraordinario del libro es la transparencia y apertura que logra el autor”, indicó Reyes Heroles, quien envió su texto pues una urgencia médica le impidió estar presente en el Salón de Rectores del Palacio de Minería.

En este volumen se narran algunos aspectos poco conocidos del periodo en que Sarukhán encabezó la UNAM, entre 1988 y 1996. Entre otras revelaciones se dan a conocer diferencias, distanciamientos e incluso burlas de personas encumbradas y poderosas como el entonces presidente de la República, Ernesto Zedillo; el escritor ganador del Premio Nobel, Octavio Paz, o el influyente periodista Gastón García Cantú. También se narran algunas diferencias intelectuales y conceptuales con algunos académicos de prestigio, como la filósofa Juliana González.

Para la presentación fueron invitados tres intelectuales que tienen más de 40 años de conocer y trabajar con el exrector Sarukhán: los médicos Ruy Pérez Tamayo y Adolfo Martínez Palomo, así como el politólogo Federico Reyes Heroles. La mesa fue moderada por la exdirectora del Instituto Politécnico Nacional (IPN) Yoloxóchitl Bustamante.

“También en este libro se narran tres de los capítulos más difíciles que le tocó encabezar a José Sarukhán: el Consejo Universitario de 1990; el fallido intento de elevar las cuotas universitarias, en 1992 y la toma de la Torre de Rectoría, realizada en 1995 por un grupo de personas que se asumían como representantes de aquellos estudiantes que no habían logrado ingresar a la UNAM”, explicó durante su intervención Ruy Pérez Tamayo, quien basó su intervención en algunas ideas y explicaciones expuestas en el prólogo del libro, redactado por Gonzalo Celorio.

Por su parte, Adolfo Martínez Palomo opinó que al leer el libro se puede tener la impresión de que no se trata de un solo texto, sino de dos textos entrecruzados y entrelazados.

“Uno pasa del relato personal y apasionado de algunas situaciones, a la descripción detallada de datos, nombre y cargos referentes a la administración y manejo de la UNAM”, dijo Martínez Palomo, exdirector del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav).

Los tres comentaristas subrayaron que el corazón del proyecto que defendió Sarukhán fue la academización de la Universidad, lo cual sonaba ilógico para muchos “siendo que toda universidad tiene una naturaleza académica”, pero poco a poco se hizo evidente que las diferentes áreas de la UNAM requerían una intervención profunda para recuperar sus tareas fundamentales, que se habían debilitado: la docencia, la investigación y la ­extensión de la cultura.

En la recapitulación de Reyes Heroles se explica que entre 1988 y 1996 el bachillerato de la UNAM se reformó; la licenciatura se fortaleció y los posgrados de consolidaron pues estaban divididos en muchos programas encapsulados. El libro también enlista como tres grandes logros de ese periodo universitario la consolidación del sistema de bibliotecas, el préstamo que le fue otorgado a la UNAM por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la apertura del Museo Universitario de Ciencias (Universum), que actualmente es uno de los más visitados del país.

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