“Las mejores historias de amor son donde la pareja no termina junta”: Sandra Becerril | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 26 de Febrero, 2018

“Las mejores historias de amor son donde la pareja no termina junta”: Sandra Becerril

Ahí está el clímax dramático de toda situación amorosa, señala la escritora Sandra Becerril. La también guionista publica su libro Valle de fuego

“Las mejores historias de amor son donde la pareja no termina junta”: Sandra Becerril | La Crónica de Hoy
Uno de los objetivos de Valle de fuego es que el lector reflexione sobre la ambivalencia que tienen las pasiones, señala Sandra Becerril.

Sandra Becerril (1980) presenta Valle de fuego (Ediciones B), libro en el que relata la historia de amor protagonizada Mia, Ian y Noah, quienes viven un triángulo amoroso, pero que al mismo tiempo sirve para hacer una crítica a la sociedad de Estados Unidos.

En entrevista, la escritora mexicana señala que el triángulo amoroso no es convencional, puesto que Ian, novio de Mia, es asesinado en una localidad de México, por lo que ella viaja en busca del asesino en compañía de Noah, su amante, situación que la hará exponer una amplia gama de pasiones y obsesiones.

“Mia está obsesionada con el pasado, situación humana común. Por otro lado, Ian fue asesinado de manera brutal y ella tiene una codependencia fuerte hacia todas esas situaciones, pero en este caso la violencia me sirve para desarrollar mejor a los personajes, poderlos llevar a un extremo y dejar al descubierto un sufrimiento”.

Becerril añade que la protagonista de la historia es una escritora, historia que desarrolló primero, pues su proceso creativo consiste en desarrollar primero a los personajes, con lo que obtendrán características de humanos y así entablar empatía con los lectores.

“La historia expone pasiones que son muy universales, como la obsesión por el amor. Creo que las mejores historias de amor son aquellas donde la pareja no termina junta, ahí está el clímax dramático de toda situación de amor, las mejores historias así son. Muchas fallan porque terminan juntos”.

Desde el inicio de Valle de fuego, los protagonistas ya están separados como pareja, no sólo por la muerte, pero además, Sandra Becerril comenta que es una oportunidad para reflexionar sobre el hecho de ya no decirle nada a alguien que  no podrás ver.

“Mia estaba muy enamorada de Ian cuando lo asesinan y ya no lo puede volver a ver. Valle de fuego sí existe, todo es fuego en esa región y me sirve para que a causa de tantas pasiones se conviertan en fuego también”.

De acuerdo con la escritora, el poblado también tiene la función para hacer una crítica, por un lado a las acciones gubernamentales estadunidenses, y por otro, para pensar en la migración. “Como mexicanos buscamos irnos para allá por el sueño americano, la felicidad, pero llegan allá y es un infierno, es todo lo contrario, aunque mi objetivo no era hablar de la inseguridad”.

Al ser cuestionada sobre el sentido del amor, Becerril declara que hay diferentes tipos, como el que profesa por la literatura, pero también el de pareja, “ése que esperas que nunca termine”, por lo que considera, el “amor lo es todo”.

“El amor mueve al mundo, pero también el miedo, son dos sentimientos que van de la mano y eso me ayuda a desarrollar los conflictos en las historias. Nunca dejas de conocer a la gente, no sólo a la persona amada, la mente es un misterio, todos tenemos secretos y eso nos hace seres humanos. Mia empieza a conocer a Ian a partir de sus secretos”.

Otra de las intensiones que tiene Sandra Becerril con Valle de fuego es que el lector reflexione sobre la ambivalencia que tienen las pasiones, pues “bien llevadas pueden ayudarte a desarrollarte como persona, profesionista, pero llevadas a un extremo te arruina, cuando llegas a un punto de no retorno, es difícil que sean benéficas”.

Sandra Becerril también es guionista, por lo que alista una serie de películas mexicanas y estadunidenses que serán estrenadas a lo largo del año, y se encuentra en pláticas para adaptar su novela en una película.

“Es interesante desarrollar libros porque no te fijas en el presupuesto, pero cuando escribes un guion sí, sobre todo porque en este caso hay una crítica hacia Estados Unidos, hacia su gobierno”, concluye.

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