“No es ética la labor empresarial de Alfonso Romo”: WSJ | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 27 de Febrero, 2018

“No es ética la labor empresarial de Alfonso Romo”: WSJ

“No es ética la labor empresarial de Alfonso Romo”: WSJ | La Crónica de Hoy

Alfonso Romo, coordinador del Proyecto de Nación de Andrés Manuel López Obrador, no es el mejor ejemplo de ética empresarial, pues al menos una operación con su empresa Seminis, dejó dudas sobre su compromiso con la transparencia y la responsabilidad ética, señala un artículo de The Wall Street Journal.

El texto “How to Get Rich Quick in Mexico” (“Cómo hacerse rico rápido en México”), firmado por la periodista Mary Anastasia O’Grady, destaca que, en política, la marca registrada del candidato presidencial de Morena es el corporativismo de amigos, por lo que “antes de que los mexicanos lo hagan presidente, deberían saber un poco más sobre sus patrocinadores”.

Afirma que no está claro que Romo  sea el mejor portavoz del espíritu empresarial ético, pues hay dudas sobre su compromiso con la transparencia y la responsabilidad fiduciaria.

Dice que en 2002, Romo fue presidente y director del conglomerado mexicano Savia y de la empresa llamada Seminis y era propiedad de 75 por ciento de Savia, y cotizaba en el Nasdaq.

De acuerdo con el texto, la empresa de semillas se había involucrado en una rápida expansión mediante adquisiciones, lo cual creó un estrés financiero que podría haberse superado usando los mercados de capitales. Sin embargo, en diciembre de aquel año, Savia firmó una carta de intención no vinculante para vender la empresa al corporativo estadunidense Fox Paine.

El 17 de diciembre de 2002 se formó un comité especial para estudiar la oferta, discutir modificaciones y llegar a un acuerdo, que finalmente ofreció a los accionistas públicos 3.78 dólares por acción y 3.40 a Savia.

Bernardo Jiménez señaló que había poco interés en adquirir la compañía por la controversia sobre los organismos genéticamente modificados. El objetivo principal de la fusión y las transacciones relacionadas era permitir que Fox Paine y los afiliados de Alfonso Romo participantes, fueran propietarios de todas las acciones comunes de Seminis. No se permitió a los accionistas públicos conservar la propiedad. Tenían que contentarse con un precio que era 50.6 por ciento superior al precio de mercado. La idea era “privatizar la empresa, reestructurarla y venderla”.

El artículo subraya que si bien el sobreendeudamiento ocurrió cuando el hoy asesor de López Obrador estuvo al frente de la empresa, él fue contratado como director ejecutivo y presidente y se le otorgó un salario anual de un millón de dólares, con el derecho de nombrar a la nueva junta por hasta cinco años.

El acuerdo de Fox Paine se cerró el 29 de septiembre de 2003 y, el 22 de enero de 2005, Alfonso Romo y Fox Paine firmaron un acuerdo de fusión con Monsanto. La transacción de Monsanto se valoró en 1.5 mil millones de dólares; asumió deuda, más un bono de rendimiento de hasta 125 millones, pagaderos a la compañía Marinet que“era propiedad de afiliados de Romo”.

Así, se firmó una carta de intención en diciembre de 2004, lo cual implicaba que Alfonso Romo, sus afiliados y Fox Paine comenzaron a negociar la venta de Monsanto más o menos un año después de comprar Seminis y significó una ganancia de más de 950 millones de dólares.

La articulista cuestiona que esta “es una historia que plantea la pregunta de si Romo mantuvo su responsabilidad fiduciaria como presidente para concretar un trato transparente. ¿Esa es la definición de ética?”.

Imprimir