Cultura

Musicalizan Tepeyac, el filme de ciencia ficción silente más antiguo de México

Se presentará su versión digital mañana en la FILPM, dice José María Serralde. La cinta, junto con Finis Terrae, del Jean Epstein; y ¡Que viva México!, de Eisenstein, se exhibirán en marzo y julio

El Ensamble Cine Mudo en sus ensayos para musicalizar el filme Tepeyac.

El largometraje de ficción silente más antiguo de México: Tepeyac (1917); el filme mudo Finis Terrae (1929), del francés Jean Epstein; y la cinta inconclusa ¡Que viva México!, de Serguei Eisenstein, serán proyectados en marzo y julio con musicalización en vivo a cargo del Ensamble Cine Mudo que este año celebra dos décadas de vida. Las proyecciones serán en el Palacio de Minería, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris y en el Centro Cultural Universitario.

Tepeyac fue la película que la Filmoteca Nacional nos encargó en 1999 para su musicalización en vivo cuando realizaron la restauración fotoquímica. En ese entonces llamé a mis colegas para crear la música con fuentes históricas de principios del siglo XX y con instrumentos tradicionales. Ya han pasado 17 años que he hecho la película con ensamble y con piano solo, por lo que tomé la decisión de hacer mi versión definitiva”, señala José María Serralde.

Esa versión, añade el fundador del Ensamble Cine Mudo, será presentada digitalmente el jueves 1 de marzo en la 39 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

“La historia que cuenta es sobre Lupita Flores, quien recibe una terrible noticia a la partida de su prometido Carlos Fernández. Para distraer su dolor, duerme leyendo la leyenda mariana. El largometraje tiene dos momentos, el presente de 1917 y un pasado en donde cuentan la leyenda”, indica Serralde.

Originalmente, ¿estaba musicalizado este filme?

—No hemos dado con ninguna fuente que nos sugiera que Tepeyac fue musicalizada con una partitura, lo más probable es que tuvo música cuando se exhibió, pero ¿qué se tocó en esa función? no podemos saberlo porque además fue una película que no tuvo mucho éxito, la empresa Films Colonial no le fue nada bien, sólo hicieron dos películas.

“Las películas silentes fueron hechas para musicalizarse en vivo, sus directores ya tenían en mente, a veces, a qué compositor connotado se las encargarían, pero ese no fue el caso de todos porque algunas productoras no tenían tanto dinero”, responde.

¿Cómo se aproximan a una película sin música?

—Tienes dos formas. Una es verla y tocar lo que te transmita, pero como Ensamble Cine Mudo preferimos el camino de informarnos históricamente.

Al respecto, el percusionista Roberto Zerquera detalla que en el caso de la cinta ¡Que viva México! de Serguei Eisenstein, la cual se presentará en el marco del aniversario del ensamble y del centenario del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, tuvieron que investigar las tendencias rusas y mexicanas de principios del siglo XIX.

“Fue una película filmada en México por un cineasta ruso, entonces debido a la época pensamos que tales compositores estaban vivos, que tales estilos de música sonaban en el mundo en ese momento. Todo ello nos llevó a trabajar con música rusa y mexicana. Primero nos basamos en qué año se hizo la cinta y después en qué contexto”, explica.

¡Que viva México! es una película inconclusa de Eisenstein a la que no se le incorporarán los diálogos y la música. El trabajo de recuperación de esta cinta se proyectará el 31 de julio en el Teatro de la Ciudad de México.

NUEVO INSTRUMENTO. El Ensamble Cine Mudo también ofrecerá una función especial del filme francés Finis Terræ, (1929) de Jean Epstein para el Festival Internacional de Cine de la UNAM (FICUNAM) en la explanada de la espiga del Centro Cultural Universitario.

“Es un material que pretendió ser un documental. Epstein fue un cineasta que sí dialogó mucho con los movimientos de vanguardia, particularmente, las vanguardias están atravesadas por los ejes sociales. El lenguaje de Epstein fue filmar las cosas como sucedían. En realidad, Finis Terrae es una ficción porque tiene que ver con las condiciones de vida de la costa francesa”, detalla Serralde.

Sobre el contexto musical, indica el violinista Omar Álvarez, tomaron como base la vanguardia francesa y adicionaron un instrumento de los años 20: el theremín.

“Es un instrumento que funciona con el campo magnético del cuerpo y el sonido hace alusión a las películas de El Santo, a estos efectos de voz chillona electrónica. Lo usaremos a manera de efecto no tal cual para ejemplificar una escena o movimiento, sino para crear un efecto sonoro en la atmósfera, precisa.

Por último, el fundador del ensamble destaca que la intención de narrar el cine sin diálogos es algo que aún está vigente y como ejemplo refiere que en el último Festival Internacional de Cine Silente se recibieron mil 400 películas de todo el mundo

“En cuanto al material histórico, sólo se conserva entre 0.1 y 0.2 por ciento de toda la producción fílmica de antes de 1930, es decir, del cine mudo, de ese cine que no tenía la tecnología para poder incorporar el sonido sincrónico. Ese es nuestro repertorio”, indica Serralde.

-Tepeyac se proyectará el 1 de marzo a las 17:00 horas en el Auditorio Bernardo Quintana, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería y Finis Terræ, en la explanada de la espiga del Centro Cultural Universitario, el sábado 3 de marzo a las 20:00 horas.

 

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