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Nadal se burla de la afición mexicana

Hay formas de retirarse dignamente y lo que hizo el tenista español Rafael Nadal ayer, al anunciar con apenas 5 horas de anticipación, que no participaría en el duelo ante su compatriota Feliciano López en el Torneo Abierto Mexicano de Tenis en Acapulco, debido a que “sentí un pinchazo como en Australia”, desató no sólo la ira de los aficionados que compraron las estratosféricamente caras series de los tres días finales del evento, sino una serie de dudas sobre si todo fue un asunto urdido en complicidad con los organizadores de MexTenis.

Nadal se retiró tras perder los dos primeros puntos del quinto set de su juego de los cuartos de final del Torneo Abierto de Australia en Melbourne ante Marin Cilic el pasado 23 de enero, debido a una lesión en el muslo derecho y a partir de ese mismo momento, se puso en serias dudas su participación en el evento del 25 Aniversario del torneo mexicano. Resultaba extraño que dijera que vendría, con sólo cinco semanas para recuperarse de una lesión que sufría por vez primera.

Nadal comenzó sus entrenamientos con mayor ritmo la semana pasada desde que arribó a tierras mexicanas, toda vez que durante su convalecencia en Mallorca apenas pudo practicar, y de acuerdo a lo que explicó en una conferencia de prensa, fue un “pinchazo” en el psoas ilíaco, en teoría en la misma región afectada en Australia, lo que lo obligó a tomar la decisión de no participar. “Si piensan que no me afecta retirarme en Acapulco, es falso, es un duro golpe porque me preparé para estar aquí, esto es muy duro, me venía sintiendo bien”, aunque evidentemente estaba mintiendo, pues no se preparó ni medianamente bien, porque no estaba en condiciones.

Nadal, quien tiene intereses en Cancún, estuvo supervisando sus negocios y luego, en lo que podría interpretarse como una complicidad con los organizadores de MexTenis, se siguieron vendiendo series de tres días obligados en la zona más cara del estadio, a un promedio de 150 mil pesos, y que en caso de que no hubiera sido confirmada la participación del número dos del mundo, difícilmente hubieran podido ser vendidas a la mitad.

El tenista español ya había declarado que sólo jugaría los torneos para los que realmente estuviera listo, por esa razón sólo participaría en dobles en Indian Wells y singles en Miami, aunque la realidad es que un mes y cinco días era muy poco tiempo para pensar en una recuperación, más aún, porque ha dicho que su verdadera preocupación es estar listo para el 15 de abril, día en que inicia el torneo de Montecarlo, donde ha ganado en diez ocasiones y que para él significa el inicio de su temporada en arcilla y que culmina con Roland Garros.

Ha quedado claro que no acudirá ni a Indian Wells ni a Miami y que podría incluso llegar a eliminar de su calendario todo lo que le estorbe para llegar en mejores condiciones físicas a Montecarlo y París, aunque eso implique que sólo haya jugado al empezar este mes de marzo, cuatro partidos y medio en Melbourne, y que hubiera abandonado en el primer partido que realmente tenía exigencias importantes ante Marin Cilic.

Nadal se ha retirado en fila de los torneos de Basilea, Paris-Bercy, Londres, Abu Dahbi (ni siquiera hizo el viaje), Brisbane, Melbourne y Acapulco.

Su presunta tristeza en la conferencia de prensa no fue bien vista, sobre todo porque cuando mencionó que estaban de por medio los 300 puntos que venía a defender tras haber jugado la final del año pasado, pues es evidente que no significan nada, cuando ya había declarado previamente que no le preocupa más la posición de número uno del mundo que perdió a manos de Roger Federer y que, en todo caso, podría recuperar si tiene un buen desempeño en arcilla y en particular en Roland Garros llegando a sumar 5500 puntos. 

El tenista español agregó que “hay líquido en la zona, y mientras no se baje ese líquido y podamos hacer las pruebas pertinentes, se podrá diagnosticar al cien por ciento, qué es. Pero los médicos me han dicho que es imposible jugar así, además de que me duele, lo siento por mí, por el torneo y por los aficionados, pero hay un riesgo de aumentar la lesión”.

Tras su participación en Montecarlo, Nadal tiene programado ir a Barcelona, Madrid y Roma para finalmente jugar Roland Garros. 

Queda la duda sobre si los organizadores del evento mintieron deliberadamente, sabiendo que no jugaría Nadal, tratando de proteger los precios escandalosamente altos en que se vendieron los boletos para las jornadas en las que el mallorquín jugaría cuartos de final, semifinal y final de su evento de 25 aniversario.

Queda abierto el camino para que autoridades de la Procuraduría Federal del Consumidor tomen cartas en el asunto sobre lo que sería un tremendo fraude, fríamente calculado con la complicidad de Nadal y sus representantes, tomando en cuenta que no era por el premio que pudiera haber ganado que se contaba con el español, sino por una garantía de participación de alrededor de 800 mil dólares. Dinero del que recibirá seguramente una parte por haber viajado de Cancún a México, pasar unos días a todo lujo en Acapulco, y anunciar lo que ya sabía, que no estaba en condiciones de jugar, aunque los organizadores anunciaron a los cuatro vientos que sí lo haría.

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