Academia

En cinco años, México y Alemania generaron más de 5 mil artículos científicos binacionales

Ayer se inauguró el Primer Simposio Fronteras de la Ciencia Conacyt-Max Planck en el MNA. Se presentarán 35 proyectos de investigación durante el evento

Elías Micha, Enrique Cabrero, Víktor Elbling y Axel Börsch-Supan abrieron el Simposio binacional.

Al inaugurar el Primer Simposio Fronteras de la Ciencia Conacyt-Max Planck, el coordinador de ciencia de la Presidencia de México, Elías Micha Zaga, informó ayer que según el índice internacional de citas científicas en revistas científicas indexadas en los últimos 5 años las investigaciones en las que participan conjuntamente investigadores de México y Alemania sumaron 5 mil 63 artículos científicos.

Agregó que el 10 por ciento de las investigaciones más citadas en el mundo, en el último lustro, fueron las generadas por proyectos surgidos de acuerdos entre Alemania y México. El Simposio reúne, en el Museo Nacional de Antropología, a un centenar de científicos de los dos países, que presentarán 35 proyectos de investigación entre el 27 de febrero y el 1 de marzo. 

El encuentro académico, en el que se presentarán 35 conferencias, fue inaugurado por el director general de Conacyt, Enrique Cabrero Mendoza.

En la sesión de inicio de trabajos también estuvieron presentes el director general del Instituto Max Planck para Política Social y Legislación Social, Axel Börsch—Supan, y el Embajador de Alemania en México, Víktor Elbling. La Sociedad Max Planck es un conglomerado de 84 instituciones científicas alemanas que, juntas, son la tercera mayor potencia científica del mundo, sólo detrás de las Universidades Harvard y Stanford.

“La colaboración científica de México con Alemania, y en particular con los Institutos Max Planck es un relevante para las medidas biliométricas”, detalló Micha Zaga. “La Física y la Astronomía concentran la mayor parte de los artículos publicados (28.3%), seguidas por las Ciencias de la Tierra (10.8%) y la Medicina (10.5%). También colaboramos en Agricultura y Ciencias Biológicas (7.7%), y Bioquímica, Biología Molecular y Genética (7.1%)”, explicó el representante de la presidencia de México.

A su vez, el director general de Conacyt, Enrique Cabrero, explicó que el año pasado se firmó un memorando de entendimiento  entre México y Alemania que sentó las bases para la organización del simposio que desde el 27 de febrero al 1 de marzo se realiza en el Museo Nacional de Antropología.

“Mediante la firma del memorándum de acuerdo, hemos reforzado nuestra capacidad de investigación con un programa destinado a los científicos interesados en la realización de investigación postdoctoral. Este programa está destinado a proporcionar las condiciones necesarias para que los científicos mexicanos de cada año pueden trabajar en uno de los Institutos Max Planck alrededor del mundo, dependiendo de sus necesidades”, dijo Cabrero Medoza antes de enumerar que actualmente 500 mexicanos realizan postdoctrados en alguno de los Institutos de la Sociedad Max Planck.

El Embajador Víktor Elbling, informó que, en total, hay en la actualidad 3 mil mexicanos realizando estudios en alguna universidad o instituto en Alemania y que existen 360 programas de cooperación binacional. Además, el diplomático dijo que el Simposio que inició este martes es un ejemplo del momento actual que vive la ciencia en el que predomina la transdisciplinariedad  pues en el mismo lugar hablarán y se escucharán expertos en biología, astronomía, agricultura, ciencias sociales, física, súper cómputo y arqueología, entre otros campos del conocimiento.

En la inauguración, el director general del Instituto Max Planck para Política Social y Legislación Social, Axel Börsch—Supan, dijo que México es un país que despierta interés entre muchos científicos de su país en diferentes campos. Un ejemplo personal dado por el profesor  Börsch—Supan es el tema del envejecimiento de la población, que es una línea de investigación que a él le interesa y en la cual México generará mucha información en los próximos años, pues su pirámide demográfica ha comenzado a cambiar, con menos nacimientos y personas que viven más años.

“Éste es un ejemplo de áreas del conocimiento en las que no estudiamos las fronteras  que separan a la ciencia de dos países, sino de fronteras que tiene actualmente el conocimiento global y que podemos ampliar con nuevo conocimiento generado por los dos países”,  dijo el científico alemán.

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