Redes sociales y las elecciones del 1º de julio - Amando Arroyo Esquivel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 28 de Febrero, 2018
Redes sociales y las elecciones del 1º de julio | La Crónica de Hoy

Redes sociales y las elecciones del 1º de julio

Amando Arroyo Esquivel

Facebook es la red social con mayor cobertura en el mundo. Más de dos mil millones de usuarios alrededor del mundo la usan. En la última década, Facebook, WhatsApp y Youtube no sólo se han interiorizado como herramientas de comunicación en nuestros hogares, sino que se han convertido en instrumentos de la sociedad para acceder al espacio público y ser escuchados en éste.

Las redes sociales son, en nuestros días, verdaderos megáfonos de la vida pública. Son catalizadores de la capacidad de respuesta de las autoridades y, algunas veces, son puentes que acercan a la ciudadanía con sus gobernantes. Sin embargo, aunque por sus hechos deberían ser consideradas como espacios indispensables para el debate políticos en las democracias modernas, lo cierto es que las reglas de la competencia electoral en México se concibieron en un mundo donde las redes sociales no importaban.

Pero en su éxito llevan también la penitencia. La instantaneidad, la interacción multidireccional y auto-referencial con la que se reproducen los mensajes en las redes ha propiciado que sean instrumentos poderosos para intervenir en la política y que, en consecuencia, también puedan ser utilizados como vehículos para la desinformación.

En el ámbito internacional las redes sociales son ya instrumentos influyentes de las relaciones internacionales. Recordemos tres casos emblemáticos: 1) la influencia que se les atribuye a dichas redes para que Obama llegara a la Presidencia; 2) el rol de dichas redes en la llamada Primavera Árabe y 3) los tuitazos con los que a las seis de la mañana el presidente Trump ha alterado la paridad peso-dólar y la diplomacia de Estados Unidos con Europa.

Para México y América Latina la creciente importancia de las redes sociales es también un hecho incontrovertible. Según el Informe Latinobarómetro de 2017, las redes sociales constituyen la tercera fuente de información de los temas políticos para la población de nuestra región. Esta importancia sólo es superada por la TV, que sigue siendo la principal fuente informativa del 73% de la sociedad, y por la radio que lo es para el 33%.

En México, la eventual incidencia de las redes sociales en la democracia mexicana puede dimensionarse con los datos siguientes, tomados del mismo Informe Latinobarómetro. El primero es que 67% de la población utiliza dichas redes, contra un 33% que no usa ninguna red. El segundo es la importancia de dichas redes según su uso: WhatsApp es la red social más utilizada por 58% de la población; le sigue Facebook con 51%; Youtube lo es para el 39% de las personas; Instagram para 14% y Twitter, pese a lo que muchos piensan, se queda en un lejano 10%.

En contraparte, las redes sociales también han sido efectivas en materia de desinformación. Ejemplo de ello fueron los rumores que después del gasolinazo se difundieron en las redes a principios de 2017 y que generaron un ambiente de tensión e incertidumbre. Otro caso fueron las mentiras que corrieron después de los temblores de septiembre, sobre puentes que se habían caído, edificios desplomados, gente que estaba suplantando autoridades, etcétera, etcétera, etcétera.

Estos datos justifican sobradamente que el INE esté desplegando una política informativa para participar más activamente en las redes sociales. Sobre todo si uno de los propósitos de cara a la elección más grande que hayamos vivido, es que también sea la más explicada de la historia. De ahí la relevancia del memorándum de colaboración con Facebook y los que está trabajando con Google y Twitter.

La intención del INE no es de censura. No pretende censurar la libertad de expresión en el mundo digital. Menos aún jugarle a la policía cibernética, para lo que no tiene atribuciones. El objetivo que persigue el INE en las redes sociales es combatir la desinformación con información validada, y que sean los usuarios los que decidan.

No podemos negar que las redes sociales están jugando en las elecciones de este año. Todos los partidos, precandidatos y aspirantes independientes a una candidatura están utilizando las redes sociales. Y juegan en una dimensión no regulada por la legislación electoral. Ésa es la realidad del actual proceso electoral. Por ello creo que habría que celebrar que la autoridad electoral contribuya con información verídica al ejercicio del voto libre e informado el próximo 1º de julio, sin importar el conflicto comercial que están teniendo los medios tradicionales (televisoras y radios) con los medios digitales para disputarse los contratos de publicidad.

*Asesor de Lorenzo Córdova

 

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