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Alemania y México estudiarán galaxias 500 veces más grandes que la Vía Láctea

La colaboración no debe limitarse a compartir tiempo de observación en nuestras respectivas instalaciones, dice Anton Zensus ◗ Ambos países tienen los radiotelescopios más poderosos del mundo

México y Alemania podrían colaborar juntos en el estudio de galaxias 500 veces más grandes que la Vía Láctea gracias a que poseen dos de los radiotelescopios más poderosos del mundo: el de Bonn, Alemania, y del volcán Sierra Negra, de Puebla, México. Así lo explicaron, durante el Simposio “Fronteras de la Ciencia”, Max Planck-Conacyt, los directores de ambos centros de investigación: David Hughes, del GTM, construido en México, y Anton Zensus, del  Instituto  de Radio Astronomía, ubicado en Bonn, Alemania.

“Es importante entender que la colaboración alemana-mexicana no debe limitarse a compartir tiempo de observación en nuestros respectivos radiotelescopios. Esta asociación puede ayudar a desarrollar nuevos métodos de estudio de regiones del espacio profundo que no se han explorado detalladamente. También está el aspecto de formación de recursos humanos y ahí ya tenemos el ejemplo de 20 estudiantes mexicanos de post-doctorado, que están desarrollando investigación con nosotros en Alemania”, dijo el doctor Zensus, durante su participación en el Simposio que se realiza hasta hoy en el Museo Nacional de Antropología.

La radioastronomía es una rama de estudios del espacio que captura información que llega desde el cielo pero que no se puede percibir por el ojo humano  ni por cámaras fotográficas ópticas. Lo que capturan los radioteles­copios son ondas electromagnéticas con longitudes mucho más pequeñas que los rayos ultravioleta. Estos rayos llegan al planeta Tierra después de viajar enormes distancias por el espacio. De este modo se puede colectar información sobre eventos que ocurren en las regiones más lejanas.

El Instituto de Radioastronomía Max Planck, en Bonn, tiene como principal equipo un radio telescopio con un plato o disco reflector que mide 100 metros de diámetro. Este instituto es heredero de más de 60 años de tradición en investigación en radioastronomía.

En el caso de México, el equipo de mayor importancia es el Gran Telescopio Milimétrico o (GTM), construido en la parte más alta del volcán Sierra Negra. Éste es capaz de captar radiación que salió de su punto de origen y ha viajado desde hace 13 mil 800 millones de años, es decir,  que en México se pueden captar radiaciones de los primeros momentos en que comenzó a formarse el Universo, después de la Gran Explosión o Big Bang.

“Este Gran Telescopio Milimétrico es un proyecto que se hizo gracias a una colaboración entre México y Estados Unidos. Su plato o disco reflector mide 50 metros de diámetro y se localiza a más de  4 mil metros de altura sobre el nivel del mar. Gracias a este equipo, en México se pueden recibir, analizar y procesar radiaciones con una longitud de onda de entre 1.1 y 4 milímetros… Gracias a esto no sólo podemos obtener mejores mapas del Universo sino conocer la composición química de algunas estrellas o los procesos químicos que ocurren cuando se están formando estrellas y galaxias”, explicó en el mismo foro David Hughes, director del GTM.

Los dos científicos hablaron ante un auditorio plural de cien investigadores de México y Alemania que se dedican a campos de investigación tan diferentes como la arqueología, la medicina, las ciencias sociales, la genómica y la microbiología. Juntos analizan algunas oportunidades de trabajo binacional, así como oportunidades de trabajo transdisciplinarias.

David Hughes, quien es investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), dijo que una de las áreas de interés científico en las que se han concentrado es el estudio de las galaxias de dimensiones hasta 500 veces más grandes que nuestra propia galaxia y que se formaron mucho más rápido.

Por su parte Anton Zensus indicó que también en Alemania se estudia con mucho interés cómo se forman los grandes racimos o clusters de galaxias y cómo interactúan las estrellas con los agujeros negros que hay al centro de algunas de esas galaxias.

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