El liderazgo de las mujeres contra el cambio climático

Diva Hadamira Gastélum

El cambio climático es uno de los mayores desafíos globales que obstaculiza el desarrollo sostenible de los Estados debido a sus efectos negativos y cambiantes; principalmente en las temperaturas y precipitaciones. Estas consecuencias climáticas son considerablemente más fuertes en ciertos sectores de la población que dependen directamente de los recursos naturales para su subsistencia, además de aquellas que se encuentran en territorios de mayor riesgo ante desastres naturales.

En estos contextos, las mujeres y los menores de zonas rurales tienen más vulnerabilidad que los propios hombres. De acuerdo con estudios realizados por ONU Mujeres, son las niñas y las mujeres las últimas en comer o ser rescatadas; colocándose en una situación de mayor riesgo tanto de salud como de seguridad.

Sin embargo, son ellas quienes enfrentan esta situación de riesgo para poner a salvo la preservación de su familia y sus comunidades, a pesar de no estar representadas en los procesos de toma de decisiones, lo que limita muchas veces su capacidad de participar de manera significativa en las determinaciones de adaptación y mitigación que tienen que ver con cambio climático.

Es el Acuerdo de París uno de los instrumentos internacionales más importantes de la historia para dar respuesta al cambio climático, pues compromete a los países a descarbonizar sus economías y a su resiliencia, asegurando la consolidación del régimen climático a nivel mundial.  México se sumó a él en el año 2015, ratificándolo en septiembre de 2016.

Pero nuevamente son las mujeres quienes desempeñan un papel fundamental en la negociación del Acuerdo, impulsando ambiciosas medidas climáticas en ciudades de todo el mundo. Por ello, es de aplaudir la iniciativa Women4Climate creada para abordar el cambio climático mediante el desarrollo e implementación de políticas y programas que permitan la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, como en los riesgos climáticos.

Esta iniciativa data del año 2005 cuando Ken Livingstone, el entonces alcalde de Londres, convocó a representantes de 18 megaciudades con el fin de trabajar de manera conjunta en la reducción de las emisiones de carbono a nivel internacional.

Este movimiento de mujeres líderes llevó a cabo su Segunda Conferencia Anual Women4Climate de C40, donde reunió a alcaldes de ciudades internacionales, líderes empresariales e innovadores con la finalidad de tomar medidas climáticas y crear comunidades sostenibles e inclusivas.

En esta segunda conferencia, que fue acogida por nuestro país, fueron presentados los retos y algunos proyectos para combatir las consecuencias del cambio climático que padecen las poblaciones de 40 ciudades alrededor del mundo, en particular la población femenina. Como parte de los temas se incluyó el empoderamiento de las mujeres, la calidad del aire, la innovación y la inclusión social.

Del intercambio de experiencias internacionales, cabe destacar la iniciativa para atacar los graves problemas de abastecimiento de agua en la Ciudad de México, en donde —por ejemplo— en la delegación Iztapalapa prácticamente no existen sistemas de captación de agua de lluvia; a pesar de que el suministro de agua sólo se da una o dos veces a la semana, lo cual pone en desventaja a las mujeres pues deben adaptarse a los horarios en que ésta es suministrada, afectando así sus horarios de trabajo o de estudio.

Éste es un claro ejemplo de que la falta de agua no es un asunto exclusivo de las zonas rurales, por el contrario, también concierne a las zonas urbanizadas de las grandes metrópolis en el mundo; misma que se relaciona directamente con el objetivo 6 de la Agenda 2030, que hace un llamado a garantizar la disponibilidad de agua y lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todas y todos; poniendo especial énfasis en la atención que debe darse a las necesidades de las niñas y mujeres, así como las personas en situaciones de vulnerabilidad.

De igual manera, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible está el objetivo 13, que exhorta a los Estados a adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

Ante ello, es urgente concientizarnos todas y todos sobre las graves y alarmantes consecuencias que los efectos climáticos dejan a su paso. 

Para poder lograr un desarrollo sostenible en el mundo, el cambio climático debe ser combatido ya. Por ello, desde el Senado de la Republica hemos apoyado, impulsado, aprobado y ratificado instrumentos jurídicos que coadyuvan a frenar los críticos cambios de temperatura en el mundo; el más importante, el Acuerdo de París en el que se establecen acciones para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero.

 


Presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género de la Cámara de Senadores
@DivaGastelum

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