La desconfianza en el árbitro

Luis David Fernández Araya

Apuntábamos en la entrega anterior que el descrédito del árbitro electoral no es nuevo, han existido episodios anteriores y no tan lejanos de falta de opacidad relacionados con la labor del Instituto.
Entre 2013 y 2014 el INE otorgó la licitación pública LP-IFE-2018/2013,  a una empresa de origen alemán Giesecke & Deviremt, por un monto de 45 millones de dólares para que fueran ellos los que elaboraran nuestras credenciales para votar.
Con muchas dudas acerca de los criterios para otorgarla, además del riesgo en el manejo de 68 millones de datos personales de los mexicanos fuera del país, sumando a la violación de diversas leyes, como la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, por el mal uso de nuestro escudo nacional por parte de la empresa alemana, al que “trasquiló”, leyes relacionadas con la seguridad nacional, todo ello, contraviniendo el Decreto presidencial que señala que existen instituciones mexicanas como Talleres Gráficos de México de la Secretaría de Gobernación, quien tiene la exclusividad de la elaboración de documentos oficiales, además de contar con el equipo adecuado para realizarlo, quien junto al Banco de México usan el software JURA que solo pueden adquirir gobiernos adheridos a tratados internacionales sobre seguridad y sirve para imprimir microtextos en billetes o documentos imperceptibles al ojo humano.
Cabe señalar que dentro del proceso licitatorio en comento, Talleres Gráficos de México ofertó 29 candados de seguridad, mientras que la empresa alemana 26 candados.
Aunado a esto, durante los últimos días el árbitro, el que está ahí para vigilar y fomentar “un juego parejo” entre los competidores sigue acumulando dudas sobre su actuar. En particular, ha levantado polémica por evitar los debates entre los candidatos presidenciales en la llamada intercampaña, donde parecería una especie de protección a quienes no dialogan como es el caso del candidato convertido en un Caleb moderno.
O la otra controversia que entabló con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, relativo al conteo preliminar de votos para que el mismo día de la votación dé una tendencia de los resultados, derivado de lo cual el Tribunal resolvió que el mecanismo para agilizar el conteo de votos propuesto por el INE genera mayores “sospechas” porque de presentarse un resultado cerrado el conteo rápido podría generar mayores reclamos o escenarios de probables artimañas en las casillas, decisión que el presidente consejero criticó.
Hay que recordarle al INE que los debates que deberían de impulsar no son para ellos ni para los candidatos, sino para fortalecer la decisión ciudadanía, hay que recordarle al árbitro que es un organismo con carácter ciudadano no de académicos queriéndose sentirse políticos que han abusado de su cargo y que terminan por minar la confianza de una institución que es de todos y que cualquiera sabe que jugar con un árbitro que amaña las reglas significa una derrota anticipada

twitter: @luisdavfer

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