Espectáculos

Falleció María Rubio, la villana más temida de las telenovelas

Inmortal en la pantalla chica por su personaje de Catalina Creel, la actriz falleció a los 83 años en su casa, en la Ciudad de México

El mundo de las telenovelas está de luto. Ayer se dio a conocer que la actriz mexicana María Rubio, la reina de las villanas mexicanas, falleció. La actriz conocida entre otros papeles por su interpretación de Catalina Creel en la telenovela Cuna de Lobos, perdió la vida a los 83 años.

La noticia se dio a través de la Asociación Nacional de Intérpretes de México (ANDI) en un comunicado publicado en sus redes sociales, en el que dijeron que murió en su casa de la Ciudad de México. Más tarde algunos actores manifestaron su pésame: “Con profunda tristeza, con mi corazón roto les comunico que murió mi maestra de vida actoral, la gran actriz María Rubio”, escribió en su cuenta de Twitter su compañera actriz, Patricia Reyes Spíndola.

Fue hija única de María Tejero y Olayo Rubio, diplomático y empresario, por quienes fue adoptada el 21 de setiembre de 1934, y creció en Tijuana. Nació con un padecimiento cardiaco por lo que no pudo asistir a la escuela sino hasta los nueve años. Aprendió a leer y a escribir en su casa. Después estudió en colegios católicos.

Sobreviviente, sufrió además las secuelas de la Guerra Civil Española. Cuando de niña acompañó a sus padres a España para visitar a sus abuelos maternos, quedaron atrapados durante diez años en San Sebastián, en el País Vasco.

A los trece años, ya de regreso en México, estudia en el colegio Oxford y adicionalmente danza y actuación en el Instituto Nacional de Bellas Artes. Fue el productor Enrique Alonso quien la llamó a participar en la televisión. Su primer programa fue en El Teatro Fantástico, en el episodio “El portal de Belén”.

Muy joven se casó con el escritor, crítico y adaptador de telenovelas Luis Reyes de la Maza, con quien tuvo dos hijos: Adriana y Claudio, este último falleció en el 2017 cuando regresaba junto con la actriz Maru Dueñas y otras cinco personas que participaban en la producción de Me declaro culpable. El vehículo en el que viajaba impactó con un camión de basura en una carretera en Cuernavaca.

María Rubio hizo historia en la televisión al darle vida a una de las villanas más temidas, Catalina Creel en Cuna de Lobos, un personaje muy reconocido por el parche que lucía sobre su ojo derecho. En esa serie compartió reparto con Gonzalo Vega, Rebecca Jones y Diana Bracho, entre otros: “Catalina Creel en la telenovela Cuna de Lobos [...] marcó un antes y un después en los melodramas televisivos”, asegura la ANDI en su comunicado.

El impacto de su personaje fue tal que incluso durante la primera visita del papa Juan Pablo Segundo, cuando salió ella a la calle para aclamarlo, la gente le gritaba “¡Hipócrita! ¡Si supiera el Santo Padre cómo trata a la pobrecita Rina!”. Sin embargo, aunque su personaje bautizado como Reina de las villanas supuso un antes y un después en su trayectoria, también tuvo otros trabajos destacados.

Cuando actuó en Cuna de Lobos, María Rubio ya había participado en 20 telenovelas, la primera en 1963, Doña Macabra. Después de su emblemático personaje actuó en una docena de telenovelas más, entre las más destacadas están Laberintos de pasión, Salomé, Amor sin maquillaje, Querida enemiga y Una familia con suerte.

Además de las telenovelas, en la pantalla chica participó en siete series de televisión, entre ellas La Rosa de Guadalupe, Derbez en cuando y en una destacada parodia de sí misma, como Cacalina Creel en la telecomedia mexicana XHDRBEZ, esas dos últimas con Eugenio Derbez.

En el cine actuó en más de diez películas: Fue la abuela en Con el amor no se juega, la madre superiora en Nadie te querrá como yo y la gringa en La hija del Huracán Ramírez, entre otras.

A pesar de su deterioro físico, hacia el final de su vida María Rubio recibía ofertas actorales. Ella, sin embargo, no quería hacer de anciana en silla de ruedas o con bastón. La primera actriz, quien dio vida a Catalina Creel, prefirió quedarse en casa para que la gente la recordara por sus protagónicos, por esa villana de parche en el ojo.

 

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