Nacional

“No se combate con entusiasmo”: José Ramón Cossío

José Ramón Cossío.

El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José Ramón Cossío, advirtió que “no es suficiente el entusiasmo” para combatir la corrupción y la impunidad, binomio al que bautizó como “las hermanas gemelas; son idénticas, también, en lo pernicioso que suelen ser”.

Subrayó que jugar en esa cancha, en la del combate a dichas “gemelas”, “es un asunto muy serio y delicado, porque se requiere de una gran capacitación técnica y profesional, ya que “el contrincante juega rudo y paga mucho dinero para esconderse y no dejar huellas de su actividad ilícita.

Afirmó que el Sistema Nacional Anticorrupción puede tener un efecto positivo para combatir los actos de corrupción, bajo la condición de que funcione de manera adecuada, pero si el país, advirtió, continúa sin un Fiscal Anticorrupción, no se podrán castigar e inhibir las conductas corruptas que se observan.

Dijo que para la eficacia de dicho Sistema es indispensable, además de inhibir las conductas de corrupción, sancionar a un número importante de acciones de tal manera que quienes están colocados en una situación proclive a incurrir en ese fenómeno, sepan que serán severamente castigados.

Al participar en la Conferencia Internacional en materia de Seguridad y Justicia, organizado por la CNDH, el ministro Cossío sostuvo que la corrupción es una condición patrimonialista, porque quien está en el cargo público o privado cree que le pertenece el ejercicio de la función y que puede hacer cosas más allá de lo que dispone la ley para efecto de apropiarse de bienes y de recursos.

En la mesa número 12, titulada “Sistema Nacional Anticorrupción”, en el cuarto día de los trabajos de la Conferencia, Cossío planteó la necesidad de encontrar un mecanismo que inhiba las conductas corruptas “para generar efectos demostrativos de que delinquir por vía de corrupción es riesgoso”.

En ese mismo espacio, el investigador de la Universidad Iberoamericana, José Luis Caballero, demandó ver a la corrupción como un problema que viola los derechos humanos de las personas, como en los casos en los que se desvían recursos destinados a la educación, o cuando se compran medicamentos caducos.

Por ello, añadió, es necesario vincular la lucha contra la corrupción con un esquema de rendición de cuentas y con el respeto a los derechos humanos.

Imprimir