Acaban con pastos marinos por estética; son la cuna de los peces, pero molestan a turistas | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 03 de Marzo, 2018

Acaban con pastos marinos por estética; son la cuna de los peces, pero molestan a turistas

Acaban con pastos marinos por estética; son la cuna de los peces, pero molestan a turistas | La Crónica de Hoy

A muchos les desagrada pisarlos, otros dicen que afea el paisaje y varios más ignoran los servicios que prestan para la vida, lo cierto es que los pastos marinos son la especie más incomprendida del ecosistema marino.

Y aunque enfrentan severo daño, no están incluidos en ninguna lista de preservación.

“Son especies que muy poca gente toma en cuenta, porque los pastos marinos normalmente para la gente son desagradables, no queremos meternos al mar y estar pisando estas cosas que se te enredan en las piernas; los hoteles normalmente los quitan porque son desagradables para los huéspedes.

“En todos los lugares costeros los quitan impunemente, se tiran a la basura, cuando ni siquiera tendrían por qué removerlos, o sea, no es una cosa que moleste, simplemente es una cosa de estética”, lamentó María Esther Quintero Rivero, subcoordinadora de especies prioritarias, de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Los pastos marinos, resaltó en entrevista con Crónica, son especies muy importantes desde el punto de vista ecosistémicos, ya que sirven para proteger la línea costera, purifican el agua, evitan la erosión y, sobre todo, almacenan carbón azul.

“Es el tipo de comunidades que más carbón azul capturan, más aún que los manglares, y por lo tanto son especies superimportantes para la prevención y mitigación del cambio climático”, expresó Quintero Rivero.

Pero además, son las”guarderías” de especies comerciales, o más consumidas, de peces y crustáceos, ya que pasan entre pastos  y manglares la etapa larvaria.

Ejemplo de ello, indicó Quintero Rivero, es la Laguna Madre de Tamaulipas, donde se han contabilizado 76 especies de moluscos, 42 especies de crustáceos y 105 especies de peces asociados a las praderas de pastos marinos en el lugar.

“Si quitamos todas esas comunidades de pastos, no habrá dónde pasen las primeras etapas los peces y crustáceos, serán presas fáciles de otros peces, y después no habrá nuevos juveniles que lleguen a ser adultos para todas las especies comerciales que tenemos”, señaló la investigadora.

Enfatizó que los pastos marinos están en declive, sobre todo algunas de sus poblaciones localizadas del lado del Pacífico, en parte por la cantidad de materia orgánica que llega al mar.

Los hoteles y los cruceros, agregó, vierten los desechos orgánicos al mar, lo que extermina a los pastos marinos, los cuales son muy sensibles a los cambios de turbiedad del agua.

“Si el agua se obscurece se mueren porque ya no pueden hacer fotosíntesis, además son muy sensibles a los cambios químicos del agua, igual que los corales”, señaló Quintero Rivero.

Los pastos marinos, de acuerdo con la Conabio, son ecosistemas dominados por plantas angiospermas (con semilla y flores) sumergidas en el agua marina.

Los pastos marinos crecen fijándose a diferentes tipos de superficies como lodo, arena, arcilla y en ocasiones sobre las rocas. 

En el mundo se han registrados doce géneros de espermatofitas (o fanerógamas) marinas con 49 especies; en México se han registrado nueve especies.

La Conabio destaca que los pastos marinos están desapareciendo de las zonas costeras del país, debido a factores como la deforestación y el cambio de uso de suelo en las partes altas de las cuencas, lo que provoca una cantidad muy grande de materia orgánica y sedimento en suspensión que incrementa la turbiedad en el agua y disminuye  el desarrollo de los pastos.

Además, la agricultura y ganadería generan una cantidad excesiva de nutrientes que provoca un crecimiento anormal y muy acelerado de las algas, resultando en el ahogamiento de los pastos y cambiando la constitución de las praderas marinas.

Aunado a ello, abunda la Conabio, el dragado y relleno de material, la pesca de arrastre y los altos niveles de contaminación destruyen grandes extensiones de praderas en el país.

De ahí que, instó Quintero Rivero, las especies de pastos marinos deben ser incluidas en la agenda de conservación, pues “nadie les está haciendo caso”.

“Nosotros pensamos en Conabio que las praderas de pastos marinos tendrían que ser una figura de hábitat crítico y no existe, no hay un solo hábitat crítico decretado en México y creemos que los pastos marinos deberían ser el primero que se decrete”, expresó.

Tras referir que ese decreto corresponde hacerlo a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la investigadora indicó que también es necesario que los pastos marinos estén en la NOM 059, relativa a especies o poblaciones de flora y fauna silvestres en riesgo, para comenzar a protegerlos

Se requiere, añadió, generar turismo sustentable.

En la Ley General de Vida Silvestre hay un capítulo sobre hábitat crítico para la conservación de la vida silvestre. Estos hábitats son áreas específicas terrestres o acuáticas, en las que ocurren procesos biológicos, físicos y químicos esenciales, ya sea para la supervivencia de especies en categoría de riesgo, ya sea para una especie o para una de sus poblaciones, y que, por lo tanto, requieren manejo y protección especial. Son áreas que regularmente son utilizadas para alimentación, depredación, forrajeo, descanso, crianza o reproducción, o rutas de migración.

 

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