Aprovecharse para intereses propios, una “tentación grave”: Papa Francisco | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 04 de Marzo, 2018

Aprovecharse para intereses propios, una “tentación grave”: Papa Francisco

Aprovecharse para intereses propios, una “tentación grave”: Papa Francisco | La Crónica de Hoy

El Papa Francisco advirtió hoy contra la tentación “muy común” en la Iglesia de aprovecharse de actividades buenas con el objetivo de satisfacer los propios intereses o, incluso, para actividades ilícitas.

Esto durante su bendición semanal con la oración del Angelus, que pronunció asomado a la ventana de su estudio privado en el Palacio Apostólico del Vaticano y ante más de 20 mil personas congregadas en la Plaza de San Pedro.

Reflexionando sobre el pasaje bíblico que relata cómo Jesús expulsó a los mercaderes del templo, aseguró que la frase “no hagas un mercado de la casa de mi padre” es muy actual para las comunidades, los individuos y sociedades.

Consideró “común” la tentación de aprovecharse “de las actividades buenas, a veces necesarias, para cultivar sus intereses privados, y en ocasiones hasta ilícitos”.

“Es un peligro grave, especialmente cuando se instrumentaliza al mismo Dios y a su culto, anteponiendo nuestros propios intereses en lugar de buscar la gloria del Padre. Por ello Jesús utilizó modos bruscos, para sacarnos este peligro mortal”, indicó. 

Destacó que esta acción “fuerte” de Jesús, impresionó a la multitud y generó hostilidad en las autoridades religiosas de la época, así como en todos aquellos que sintieron amenazados sus intereses económicos.

Precisó que aquella no fue una acción violenta, tanto que no provocó la intervención de quienes aseguraban el orden público, sino que fue un acto típico de los profetas, “quienes a menudo denunciaban, en nombre de Dios, abusos y excesos”. 

Más adelante explicó que esa actitud invita a todos a vivir no buscando los propios intereses y beneficios sino “la gloria de Dios que es el amor”. Además calificó como “muy feo” cuando “la Iglesia cae en esta actitud de hacer un mercado la casa de Dios”. 

“(Esas palabras) nos ayudan a rechazar el peligro de hacer de nuestra alma, que es la morada de Dios, un lugar de mercado, viviendo en la búsqueda continua del propio beneficio en lugar de un amor generoso y solidario”, estableció.

 

 

lrc

Imprimir