Ciudad

Es fácil entrar a instalaciones

En cinco de los 50 puntos de distribución de agua que el Gobierno de la Ciudad reportó como manipulados no hay vigilancia y es fácil ingresar, ya sea cruzando la puerta o, en caso de estar cerrado, saltando las bardas que los resguardan.

A dos día de que el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, denunció el sabotaje, en estos sitios no existe vigilancia u operativo especial por parte de las autoridades.

A través de un comunicado de prensa se dieron a conocer las diferentes ubicaciones en la ciudad de las válvulas que habían sido manipuladas, Cónica recorrió los puntos marcados por el Gobierno de la Ciudad: Norte 182 y Circuito, Soles y Norte 190, y Matilde Márquez y Quetzalcóatl en Peñón de los Baños, y Norte 176 y Peñón, Tahel y Norte 192 en la colonia Pensador Mexicano, en Venustiano Carranza. No había vigilancia especial.

En Tahel y Norte 192, Crónica pudo ingresar sin registro previo o cuestionamiento alguno. En el lugar, un empleado explicó que la infraestructura hidráulica del lugar es especial y que no todas las personas conocen su funcionamiento, por lo que, aseguró, sólo personas expertas en el tema puede manipular las válvulas.

“Porque no es nada más cerrar una llave de paso y ya”

El empleado afirmó que dos de sus tres bombas habían sido manipuladas, dijo que cuando habían intentado arrancarlas los variadores marcaban un error, y que posteriormente las autoridades de Sacmex, al revisar las bombas, corroboraron que habían sido manipuladas.

Reportó que ya habían tenido el reporte, pero no se tomó ninguna medida extra para arreglar esta situación de sabotaje.

Sin embargo, al hablar con el ingeniero encargado del área, éste negó que estos sabotajes hayan ocurrido.

“Las bombas no se han tocado para nada y ni siquiera son para el abastecimiento de agua del lugar”, destacó, contradiciendo a su subalterno y negando, inclusive, ser parte de la lista que un día anterior el Gobierno de la Ciudad dio a conocer y negándose a dar más información al respecto, cortó la llamada.

En el mismo punto se encontró con trabajadores que laboraban en el concreto, barandales y detalles estéticos de la instalación, pero ninguno de ellos tenía conocimiento alguno acerca de las bombas o el hecho de que éstas habían sido saboteadas.

Mientras en 50 puntos de la ciudad, hay escasez de agua, en el edificio de oficinas en Reforma 296, hubo fugas de agua por tuberías dañadas, obligando a decenas de trabajadores a suspender sus labores en lo que terminaban de sacar el agua.

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