Cultura

Egipto conmemora los 150 años del nacimiento de la ópera Aída

Egipto celebró ayer el 150 aniversario del nacimiento de la ópera Aída, de Giuseppe Verdi, con una actuación a los pies de las pirámides de Guiza, ocho años después de la última representación en el mismo escenario.

En un espectáculo exclusivo en el que las entradas oscilaban entre las 2 mil libras egipcias (113 dólares, 91 euros) hasta las 9 mil 500 (540 dólares, 440 euros), se representó la noche del viernes una de las óperas más famosas del repertorio de Verdi en la explanada de las pirámides, en el suroeste de El Cairo.

Pese a los precios en un país en el que el sueldo medio en el sector público en 2016 era de 4 mil 600 libras (261 dólares, 212 euros), quedaron pocos asientos libres en este espectáculo, que empezó 25 minutos tarde y cuyo público fue abandonando paulatinamente el recinto durante los tres intermedios por la falta de visibilidad en los últimos asientos, el frío que se cernió sobre la explanada de las pirámides y la pobre acústica del espectáculo.

La representación, de tres horas y media, se anunció a bombo y platillo como “el regreso a las pirámides”, el lugar en el que nació la idea de la obra.

De hecho, Aída no se interpretaba en ese escenario desde hacía ocho años debido a la situación política y la inestabilidad en el país de los faraones.

Con la batuta de la Orquesta de la Ópera de El Cairo se situó el director italiano David Crescenzi y como destacados solistas la soprano serbia Dragana Radakovic, en el papel de Aída; el tenor italiano Dario Di Vietri, como Radamés, así como el barítono mexicano Carlos Almaguer, que representó a “Amonasro”.

La ópera, dividida en cuatro actos y ambientada en la antigua Menfis y Tebas, cuenta la historia de Aída, una joven esclava etíope cautiva de los egipcios que se enamora en secreto de Radamés, el comandante que lidera el Ejército egipcio para derrotar a los etíopes.

Imprimir