Espectáculos

Phil Collins dice a México: “No he muerto aún”

No pudo retirarse sin interpretar “Throwing it all away”, “Follow you, follow me” e “Invisible touch” de Genesis.

Ya lo dice la frase popular: “Febrero loco y marzo otro poco” porque después de días soleados y cálidos que preceden a la primavera, se tornó nublado, parecía que las nubes asistían a una convención para platicar de lluvia, sin importarles que uno de los músicos más prolíficos con una trayectoria imponente, 40 años en la escena musical, se presentara después de 10 años.

La noche de ayer y luego de dar un emotivo saludo a todo el auditorio, “Against all odds” fue la canción inaugural del concierto del legendario músico británico Phil Collins, que se encuentra recorriendo el mundo en su gira Not dead yet: live, que ya ha tocado escenarios internacionales desde el año pasado y que en esta ocasión el Palacio de los Deportes fue la sede de su tercer presentación en México, luego de pasar por Monterrey y Guadalajara.

Poco antes, la encargada de abrir este concierto fue la legendaria banda estadunidense The Pretenders, que es liderada por la cantante Chrissie Hynde, a la voz de “hay chihuahua” interpretaron catorce temas como “Kid”, “I’ll stand by you”, “Forever young” de Bob Dylan, y “Middle of the road”. A palabras de Hynde “como un gran homenaje a México” interpretaron “Tequila”, tema que logró emocionar a la audiencia preparándolos para la llegada de Collins.

En un lleno parcial, cerca de los 20 mil espacios que ofrece el Palacio, la gente no paraba de aplaudir y dar gritos, el músico británico interpretó éxitos como “Another day in paradise”, “Something happened on the way to heaven” y “Hang in long enough”, temas del cuarto álbum como solista, …But seriously, lanzado en 1989.

Con estos temas la gent, que ya se aglomeraba bajo el domo del Palacio de los Deportes, ubicado en el complejo de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca; se estremecía cantando y moviendo sus cuerpos rítmicamente. Algo que resaltó a la vista fueron las personas de diferentes generaciones que se reunieron para escuchar a un grande de la música; un ejemplo de que la música es un lenguaje universal.

Del disco debut como solista Face value el compositor británico interpretó “I missed again”, donde resaltó la participación del coro, y sin perder de vista al artista la gente continuó de pie para recibir el tema “In the air tonight”.

Luego de interpretar el éxito de 1985 “Who said i would” proveniente del tercer álbum como solista  No jacket required, y donde el juego de luces resaltó espectacularmente, el músico interpretó “Separate lives”, cover del músico Stephen Bishop, perteneciente al soundtrack de la película de 1985, White nights, dirigida por el estadunidense Taylor Hackford.

También cantó “You can’t hurry love”,  cover de la agrupación estadunidense The Supremes, perteneciente a su segundo álbum como solista  Hello, i must be going!, de 1982. Tema en el cual el cantante y compositor hizo un homenaje a esta histórica agrupación conformada por Diana Ross, Florence Ballard y Mary Wilson.

Ya avanzada la noche, dio paso a las primeras notas de “Dance into the light”, perteneciente al sexto disco homónimo que publicó en 1996; además de “Easy lover”, canción del músico estadunidense Philip Bailey, donde funge como productor del disco.

De igual forma no pudo retirarse sin interpretar “Throwing it all away”, “Follow you, follow me” e “Invisible touch”, en distintas etapas del concierto, canciones que escribió cuando formaba parte de una de las bandas más icónicas de todos los tiempos, Genesis, agrupación que tuvo su época más exitosa en la década de los años 80, cuando quedó reducida a tres integrantes, Phil Collins, Mike Rutherford y Tony Banks.

El músico mostró durante todo el concierto su buen humor, característicamente durante la presentación de sus músicos, que lo han acompañado por años y en especial de su hijo de 16 años, Nicholas, que fungió como baterista, y fue recibido entre gritos y aplausos por parte de los asistentes.

Reconocimiento a la voz de Phil Collins que no mostró ningún tipo de agotamiento durante la velada, la cual concluyó con los temas emblemáticos “Sussudio” y “Take me home” del tercer álbum No jacket required.

Después de un concierto agradable, melódico e impecable, con mención especial al juego de luces y repleto de nostalgia, quedó una cuestión en el aire, conociendo los problemas de salud que enfrenta el cantautor, ¿es quizá el ocaso de una superestrella?, algo incierto y paradójico, ya que el nombre de la gira es Not dead yet (Aún no he muerto).

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