Las lenguas indígenas están amenazadas porque se hablan, pero no se escriben, dice Carlos Zolla | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 10 de Marzo, 2018

Las lenguas indígenas están amenazadas porque se hablan, pero no se escriben, dice Carlos Zolla

Carencia. “Aunque hubiera un secretario de Educación progresista, respetuoso de las leyes y con simpatía hacia los pueblos indígenas, aun así sería muy difícil cumplir con la legislación que exige apoyar la educación en lenguas indígenas, porque sería muy difícil hacer libros para todas las materias y para todos los grados”, dice Carlos Zolla

Las lenguas indígenas están amenazadas porque se hablan, pero no se escriben, dice Carlos Zolla | La Crónica de Hoy
El doctor Carlos Zolla Luque es integrante del Programa México Nación Multicultural, de la UNAM.

Existen por lo menos dos lenguas indígenas en México que tienen más de un millón de hablantes: náhuatl y maya, pero también existen otras lenguas que tienen menos de 50 hablantes lo que amenaza gravemente su supervivencia.

Este proceso de pérdida de palabras y significados ocurre a pesar de que las leyes mexicanas reconocen la existencia de 69 lenguas pues no basta con tener leyes que enuncien una protección, hay que acompañar esas leyes de políticas públicas que son las acciones específicas para defender lenguas, por ejemplo, apoyando el uso público, enseñanza, escritura y lectura de esas lenguas, explicó a Crónica  el investigador Carlos Zolla Luque, integrante del Programa México Nación Multicultural, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Zolla Luque nació en Argentina, pero sus colegas opinan que es más mexicano que muchas personas que vieron la primera luz en este país. A lo largo de 40 años, este maestro en Lingüística, egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, se ha convertido en uno de los mayores expertos en medicina tradicional indígena de los pueblos mexicanos. Como universitario ha visitado, vivido y aprendido de numerosas comunidades desde el Río Bravo, que es frontera con Estados Unidos, hasta el Río Suchiate, que es frontera con Guatemala.

También desde la UNAM, Carlos Zolla organizó y coordinó un proyecto titánico: la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana, que hoy recibe consultas y visitas de 107 países diferentes, a través de internet.

Sin embargo, más allá de su interés en la etnobotánica, este académico incansable ha documentado mucha de la problemática que experimentan actualmente las lenguas indígenas en México.

“Existen lenguas que tienen una gran cantidad de hablantes, pero más de la mitad son viejos. Eso hace que el futuro de esas lenguas sea muy incierto, pero además está otro fenómeno: lengua que no se usa es lengua que se pierde y muchas de las lenguas indígenas han dejado de usarse porque eran la herramienta para comunicarse en ciertos foros comunitarios, ciertas formas de trabajo y organización local y, debido a la migración, esas formas de organización e interacción local se han fragmentado”, dice el doctor Zolla.

Además de que el número de hablantes de muchas lenguas se ha reducido existen otras dificultades más sutiles o finas de identificar, por ejemplo, el hecho de que algunas lenguas indígenas no se han podido llevar ampliamente a lengua escrita debido a la falta de acuerdo entre diferentes comunidades que hablan la misma lengua pero con diferencias regionales o variantes regionales.

“Éste es un tema también muy complejo y profundo. Para explicarlo podemos decir que en el caso del zapoteco hay por lo menos diez variantes lingüísticas, pero cuesta trabajo poner de acuerdo a dos comunidades que usan de manera diferente esa lengua y por ello no se puede estandarizar, por ejemplo, para hacer libros de texto. Esto también ha ocurrido en otras partes del mundo pero se ha resuelto con algo así como acuerdos o pactos para poder entenderse entre todos. Por ejemplo, existen diferentes variantes del catalán, pero el catalán escrito está estandarizado”, indicó.

La exagerada defensa de la variante local de una lengua (lo cual sí tiene explicación pues es un rasgo de identidad de muchos pueblos), ha tenido como resultado la postergación de la creación de materiales escritos para preservar esa lengua.

GRUPOS GRANDES Y CHICOS. El último Censo Nacional de Población, colectado en 2010, informó que hay lenguas indígenas como el náhuatl y el maya que tienen más de un millón de hablantes. En esos casos se justificaría la existencia de primarias y secundarias en lengua maya. Sin embargo, hay otras lenguas indígenas que tienen menos de 50 hablantes y ahí la estrategia de defensa tendría que ser diferente.

“Como en otros temas, pesan la diversidad y la desigualdad”, reflexiona en voz alta Carlos Zolla, quien también ha sido asesor de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI)

“Aunque hubiera un secretario de Educación progresista, respetuoso de las leyes y con simpatía hacia los pueblos indígenas, aun así sería muy difícil cumplir con la legislación que exige apoyar la educación en lenguas indígenas porque sería muy difícil hacer libros para todas las materias y para todos los grados, en lenguas indígenas sobre todo en las minoritarias. Esto implica dificultades técnicas y dificultades sociolongüísticas. Tendríamos que hacer libros en lengua kiliwa o en lengua paipai, en otras lenguas que tienen pocos hablantes. Ahí hay una dificultad técnica muy grande, que se tiene que resolver con ideas frescas”, indica el universitarios.

¿Qué sí se puede hacer? El doctor Zolla recuerda que hace unos años un banco recibió un premio en Oaxaca por haber contratado personal que hablaba lenguas indígenas para que atendiera al púbico en sus cajas. Esto es un ejercicio de una empresa que ayudó a usar más en espacios públicos una lengua que se usa en espacios privados.

Del mismo modo, Zolla rescata algunos esfuerzos que permiten pensar en un futuro optimista para algunas lenguas.

“Ha surgido una buena cantidad de academias de las lenguas indígenas manejadas por indígenas. Ellas están haciendo un gran trabajo y ya hay al menos 10 de ellas. Además, el bilingüismo de la mayoría de las personas que habla una lengua indígena —y que también hablan español— ha hecho que cada vez ocupen espacios públicos más visibles y destacados. En la UNAM, en este momento, tenemos cientos de becarios indígenas que estudian las carreras que se les da la gana. Desde los que estudian saxofón hasta los que estudian mecatrónica”, dijo el doctor Zolla.

Al cruzar lo que ha sido su experiencia en defensa de las lenguas indígenas y la que ha acumulado al defender la medicina tradicional, dice que quien verdaderamente quiere entender y ayudar, tiene que empezar por respetar.

“¿Sabes cuál es uno de los puntos fundamentales para poder llegar a conversar con los curanderos? La dignificación de su práctica. Si yo  pienso ‘Pinche yerbero, es una rémora del pasado’ Así no voy a llegar a ningún lado. Así no voy a aprender y todos vamos a perder”, concluyó el doctor Zolla.

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