Urbanización y aguas negras amenazan coral en Cancún | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 11 de Marzo, 2018

Urbanización y aguas negras amenazan coral en Cancún

Los arrecifes están enfermos desde hace 30 o 40 años, desde que Cancún y nuevo Puerto Morelos se consolidaron, porque se han echado todos los residuos al agua

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Cada día se enferma o muere el arrecife de coral de Cancún y Puerto Morelos, en Quintana Roo, ante la severa amenaza que enfrenta por los desechos de aguas negras y tratadas que, sin intención, arrojan hoteles, restaurantes y viviendas al mar.

Aunado a eso, está el saqueo de coral, la pesca ilegal, el cambio climático y el crecimiento urbano, que degradan paulatinamente la barrera coralina.

Anualmente, Puerto Morelos recibe 200 mil visitantes, en tanto que Cancún casi un millón, con un crecimiento poblacional al año de 15 por ciento, lo que ha aumentado la presión sobre la zona.

María del Carmen García Rivas, directora del Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos y del Parque Nacional Isla Contoy, enfatizó que, si no se controlan los desechos hacia el mar, continuarán dañando al arrecife y alterando cada vez más el ecosistema marino.

“Si bien los huracanes son un fenómeno que no ha dejado recuperar a los arrecifes de Puerto Morelos, es porque los arrecifes están enfermos desde hace 30 o 40 años, desde que está Cancún y el nuevo Puerto Morelos, porque le hemos echado todos los residuos al agua”, remarcó.

Lamentó que la normatividad para tratamiento de aguas sea la misma para todo el país, cuando cada región tiene características diferentes, tal es el caso de la Península de Yucatán (Campeche, Yucatán y Quintana Roo), cuyo suelo es muy poroso y posee ríos subterráneos.

“Aquí tenemos un queso gruyere, donde si se inyecta el agua se va a todos los rincones y llega al final al arrecife; en el caso de los hoteleros, muchos de ellos tienen plantas de tratamiento, pero la normativa te permite inyectar las aguas tratadas secundariamente con nutrientes a 70 metros, y sabemos que es un suelo cáustico, que al final se va a ir (al mar).

“Por otro lado, muchos de los fraccionamientos no tienen plantas de tratamiento suficientes, entonces uno de los problemas mayores tiene que ver con la densidad poblacional. Seguimos tirando el agua puerca al arrecife”, expresó.

Por ello, dijo, es necesario modificar la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-1996, en la que se establece cómo verter las aguas.

“Cuando vas snorkeleando y te acercas al ojo de agua (que sale al mar) huele mal; si ves al arrecife pálido, con algas y apesta, algo sucede, no es natural”, señaló la funcionaria.

Y esto es muy notorio al aventurarse al arrecife, que forma parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano.

Al hacer snorkel, guiado por especialistas, se pueden ver tres áreas distintas del arrecife: una donde los corales aún están sanos; otra donde ya están blanqueados, esto es, decolorados por el aumento de la temperatura del agua; y una más, muy viva, donde biólogos han colocado pequeños viveros para realizar labores de restauración con corales criados en el Centro Regional de Investigación Pesquera (CRIP), del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura.

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