Estrategia para no callar abuso sexual a menores | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 11 de Marzo, 2018

Estrategia para no callar abuso sexual a menores

Van por campaña agresiva y clara contra abuso infantil. El Consejo Nacional de Población buscará que casos de niñas embarazadas sean remitidos al Ministerio Público

Estrategia para no callar abuso sexual a menores | La Crónica de Hoy

Abatir el embarazo en niñas de 10 a 14 años es el objetivo que se ha trazado una estrategia general que, como comenta Patricia Chemor Ruiz, directora general del Consejo Nacional de Población (Conapo), afronta abiertamente un fenómeno ligado al abuso sexual contra niñas.

Una estrategia que debe ser retomada por quien gane las elecciones  del 1 de julio y que incluye spots explícitos: “El abuso sexual infantil debe acabar. No te calles. ¡Denuncia!”.

No sólo eso, en los siguiente meses la estrategia enfocará sus mensajes hacia quienes saben del abuso infantil y optan por callarse, por no denunciar y que el daño a los niños quede oculto.

La estrategia también busca reducir el embarazo adolescente (en jóvenes de 15 a 19 años), problema que José Narro Robles calificó el año pasado, durante una conversación con el Consejo Editorial de Crónica, como uno de los grandes problemas nacionales. En este caso también se han lanzado mensajes en medios masivos: “Es tu vida, es tu futuro, hazlo seguro”.

Según los últimos datos, adelantados a Crónica y que habrán de presentarse en los próximos días, se ha comenzado a revertir el problema. De 77 embarazos por cada mil mujeres de entre 15 y 19 años registrada en 2012, en seis años se logró reducir esta tasa a 74. El logro es notable si se considera que el dato venía aumentando en los años previos. Para lograr esto, diferentes dependencias (SEP, Sedatu y Salud, entre otras) han tenido que emprender acciones en todo el país.

Nuestras niñas (y niños). Enfática, Patricia Chemor Ruiz, directora general del Consejo Nacional de Población (Conapo), se muestra convencida del impacto positivo de los spots contra dos problemas que, por años, fueron ignorados: el abuso sexual infantil y el embarazo prematuro en jovencitas.

Resalta que por primera vez en la historia de este país se le entra a este reto, pese a que algunos han criticado la campaña en contra del abuso sexual infantil, “los anuncios son fuertes, pero quisimos hacerlo así porque el presidente Peña Nieto dijo, ‘vamos a entrarle con todo a proteger a las niñas y los niños’”. Este año empieza otra etapa que puede sacudir la conciencia de las familias mexicanas. La directora general del Conapo adelanta a Crónica: se abordará el tema de aquellos adultos que ven y saben del abuso y no hacen nada, no denuncian.

Lo anterior irá acompañado a capacitación a los prestadores de servicios de salud para afrontar el problema (y denunciarlo ante autoridad ministerial). Las acciones giran en torno al embarazo de niñas, casos clínicos en los que, sin excepción, deberá seguirse el protocolo y levantar la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público. Es un delito y debe haber denuncia “como se hace cuando llega un baleado o un acuchillado”, así se tendrá que proceder sin excepción, indica Chemor.

 El otro objetivo es encender los focos de alerta en el abuso sexual infantil, “en niñas y niños, que también ocurre mucho, pero los niños se callan y a ellos no se les nota porque no resultan en embarazo, pero el daño emocional queda para toda la vida”, advierte.

NUESTRAS JOVENCITAS. En la actualidad México tiene una tasa de 77 jóvenes embarazadas por cada mil mujeres entre 15 y 19 años, una tasa muy alta para un miembro de la OCDE. En Europa este dato está entre tres y cinco adolescentes por cada mil.

Patricia Chemor asegura que la campaña en curso de Conapo no ha sido enfocada “a repartir condones” a diestra y siniestra a los jóvenes, mucho menos una invitación a iniciar una vida sexual, sino a que estén bien informados y decidan cuándo y cómo iniciar su vida sexual con absoluta responsabilidad.

ENAPEA. Con la puesta en marcha de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (Enapea), el objetivo es disminuir al 50 por ciento los embarazos en jóvenes de 15 a 19 años y llevar a tasa cero los embarazos en niñas de 14 y menos años hacia el 2030. Esto se ha planteado así, asevera Chemor, porque es inaceptable que haya niñas desde 10 años teniendo bebés, eso es resultado de un acto violento, de un abuso contra esas niñas, agrega.

La estrategia involucra a diversas dependencias, desde la SEP, a través del Nuevo Modelo Educativo, para brindar nuevas oportunidades a las niñas y adolescentes; la Secretaría de Salud, con todas las acciones de prevención, orientación y salud sexual a través de clínicas y hospitales, así como la Sedatu, con la construcción de los “cuartos rosas”, para evitar condiciones de hacinamiento en donde niñas y adolescentes quedan expuestas al abuso “desde el papá, el tío, el abuelo; hay tantos casos de niñas que son abusadas por sus abuelos, sus propios padres, hermanos, primos”.

En materia de salud, recuerda Patricia Chemor Ruiz, están los “servicios amigables”, que son módulos en los hospitales o centros de salud en donde las niñas, niños y adolescentes reciben información de salud sexual, los diferentes  tipos de anticonceptivos, e incluso cómo usarlos.

Estos servicios amigables que dependen de la Secretaría de Salud han crecido 56.7 por ciento desde que inició la actual administración y hoy son mil 653 en toda la República. El reto es que haya uno por municipio, es decir, unos 2 mil 45 servicios amigables.

ATENDER EL PROBLEMA. Chemor Ruiz recuerda que la Enapea lleva apenas tres años desde su implementación con un gran reto por delante. Mientras en 2014 se registraron 440 mil 468 nacimientos en niñas de 9 años hasta jovencitas de 19, para el 2015 esta cifra descendió a 417 mil 854, es decir, una reducción de 22 mil 614 niñas embarazadas.

Para el 2016, la cifra se había ubicado en 395 mil 597 nacimientos, lo cual significó una reducción de 44,871 nacimientos menos respecto al 2014, “es decir, podemos decir que ha habido un descenso de cinco por ciento promedio anual”.

Sin embargo, la funcionaria señala que los resultados de toda esta estrategia se tendrán el próximo año, en la nueva administración, con el levantamiento de la medición de la Estrategia Nacional de la Dinámica Demográfica que hace el INEGI y los resultados se presentarán en el primer trimestre del 2019.

La tarea, por tanto, es que la estrategia se asuma como una política de estado, que el cambio de gobierno no la frene y que cada administración nueva asuma las tareas que le tocan en este tema.

A este respecto, Chemor recuerda que en 1974 cuando se creó el Conapo, la política se enfocó a “pocos hijos para darles mucho”, porque las mujeres en promedio tenían seis o siete hijos. El objetivo se logró con la participación de varias administraciones, aunque con el tiempo se perdió de vista el objetivo de la planeación a futuro de las familias.

“Durante muchos años no se hicieron campañas, no se educó a la población y no se le decía a las niñas y los niños en un lenguaje propio para ellos cómo debían cuidarse. Se pensó que si no se les daba información no iba a pasar nada y no tendrían relaciones sexuales a temprana edad”, señala Chemor.

Esto llevó a que, al inicio de la actual administración, la Encuesta Intercensal registrara 64 adolescentes embarazadas por cada mil mujeres. En ese momento la tasa era 77 embarazadas por cada mil si se incluía a niñas y adolescentes (rangos de 15 a 19 años). Esto, asegura Chemor, es el resultado de tantos años de desinformación. Pero hoy la cifra se ha ubicado en 74 embarazos en niñas y adolescentes por cada mil mujeres en ese rango de edad.

En la actualidad, datos del Conapo señalan que Coahuila tiene la tasa más alta del país con 100.3 embarazadas por cada mil,  Chiapas, con 91.6; Nayarit, 87.8 nacimientos; y de las menores tasas de fecundidad son Ciudad de México, 49.6 por cada mil, Puebla, 64.7  y Estado de México 66 por cada mil adolescentes entre 15 y 19 años de edad.

Los motivos por los que estas niñas y adolescentes están teniendo hijos a tan temprana edad, puntualiza, son multifactoriales, pueden ser abuso, usos y costumbres, descuido, curiosidad… lo cierto es que esta tendencia que registró un pico, comienza a revertirse.

“Yo confío”, comparte, “que poco a poco estemos más liberados de la idea de quienes creen que sólo estamos repartiendo condones; eso no es cierto: damos información. Para evitar el embarazo adolescente y el abuso infantil hay que sentarse con las y los hijos y platicar, que tengan confianza y platicar lo que les está pasando y creerles, si no damos el primer paso para visualizar el tema y cortarlo de tajo, no vamos acabar con el abuso sexual infantil”.

A pocos meses de que concluya la presente administración, Patricia Chemor Ruiz, como madre de familia mexicana, pide a quien llegue a gobernar este país “que no gobierne en reversa, que vaya hacia delante y siga trabajando por el bien de nuestras niñas, niños y adolescentes, en bien de todos los mexicanos, y no detener programas como el del Conapo que son tan importantes”.

Eso, indica Chemor, muestra un claro compromiso del presidente Enrique Peña Nieto, “está comprometido con este tema, como un proyecto de vida, para las mujeres”, en lo cual están involucradas todas las secretarías de Estado que conforman la Enapea.

Queda para 2019 ver si la siguiente administración hace su parte en la conformación de una política de Estado.

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