Espectáculos

Muestran en el cine algunos de los peores días de Guatemala

Guatemala, años 80. Los peores días de la guerra civil. Comienza a contarse una película basada en una historia real, la de los últimos días que Jesús Tecú Osorio, un niño activista de nueve años, pasó como “hijo adoptivo” en la casa de uno de los hombres que mataron a su familia y a otras 177 mujeres y niños de la aldea guatemalteca de Río Negro, en marzo de 1982. Jesús ha sobrevivido, pero tiene miedo. La esposa de Pedro, María, también tiene miedo, miedo de salir de casa, miedo de perder a Jesús, hasta Pedro tiene miedo, miedo de sí mismo y de lo que el ejército le obliga a hacer. Jesús quiere huir, pero también quiere quedarse con su nueva familia... hasta que aparece su hermana.

Así se describe el planteamiento de la cinta Los gigantes no existen, una coproducción de Guatemala y España, que dirige Chema Rodríguez (Anochece en la India), y que es una película escrita a seis manos gracias a la colaboración de Francisco Vargas (El violín) y Elías León Siminiani (el documental Cartas a María), sobre una historia real que ocurrió en Guatemala.

“Esta película nació hace cinco o seis años. Resulta que en el estreno de una de mis películas se me acercó un chico que dijo llamarse Jesús Tecú, y me dijo que le gustaría que fuera yo quien contara su historia. Lo atendí con amabilidad protocolaria y nada más”, expresó el cineasta en la presentación del filme en México como parte del Festival Internacional de Cine en Guadalajara.

“Me lo volví a encontrar días después y ahí fue cuando comenzó a contarme su historia, me llevó al lugar donde ocurrió todo, me contó de la muerte de su hermano y todo me conmovió mucho”, agregó el realizador, quien cuenta en su reparto con José Javier Martínez y Rafael Rojas (El dios de madera).

El filme recuerda los peores días de la guerra interna que sufrió Guatemala, donde 200 mil connacionales perdieron la vida, incluyendo 40 mil víctimas de desaparición forzada, esto según el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH) de 1999. La filmación se realizó en el municipio de San Lucas Tolimán, Sololá, durante el mes de febrero, del año 2015. Es una película de ficción y tuvo como escenarios varios lugares del municipio, como el Cerro Iquitiu, Lago de Atitlán, Parque Central, entre otros.

“Quisimos que la historia tuviera diferentes capas y nos interesaba mucho el personaje de Pedro. Queríamos que su complejidad lograra que las fronteras entre el bien y el mal se rompieran y así poder tener un ejercicio sobre la realidad y la ficción para poder contar la historia de uno de los sucesos más trágicos en la historia de Guatemala”, comentó el cineasta.

Cabe destacar que vecinos y artistas lugareños, fueron convocados para participar en las diferentes escenas que se filmaron, con indumentaria de la década de los 80.

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