Tierra firme o los dilemas del poliamor | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 12 de Marzo, 2018

Tierra firme o los dilemas del poliamor

Tierra firme o los dilemas del poliamor | La Crónica de Hoy
El filme muestra hasta qué punto el amor puede sobrevivir con un océano de por medio.

El cineasta catalán Carlos Marqués-Marcet cautivó al mundo hace unos años con su ópera prima 10,000 km (2014), una película de amor y drama sensible. Su más reciente proyecto lo vuelve a colocar como uno de los principales exponentes de las relaciones amorosas en la pantalla grande en los últimos años, pues Tierra firme se convirtió en una de las películas sorprendentes de la primera etapa del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG).

Su primer filme partía de una situación cada vez más habitual entre los jóvenes nacidos a finales del siglo pasado. Él, Sergi (David Verdaguer), vive en Barcelona mientras que ella, Álex (Natalia Tena), se ha mudado a Los Ángeles porque le ha salido una oportunidad de trabajo allí. Antes de su separación física, su historia de amor se encontraba en un momento perfecto. El largometraje desarrolla hasta qué punto el amor puede sobrevivir con un océano de por medio. Sin apenas moverse de las respectivas residencias de los dos protagonistas, Marqués-Marcet también acaba por plantear cómo se hace una película en torno a una pareja que se comunica a través de varias pantallas.

En su segunda película, la distancia también marca a la pareja protagonista pero de forma contraria, en Tierra firme está influida por la extrema intimidad. A sus 38 años, Eva (Oona Chaplin) teme que su reloj biológico esté a punto de pararse para siempre, pero su novia Kat (Natalia Tena de nuevo) no quiere que un recién nacido altere la existencia libre y despreocupada que viven ambas en un barco en los canales de Londres.

Cuando Roger llega de visita desde Barcelona, Eva no solo ve en él el mejor amigo de su novia, al mejor aliado emocional imaginable, sino también a un donante potencial. Y para sorpresa de Kat, a Roger le atrae la idea de ser padre, a pesar de ser un hombre cuyas relaciones no suelen durar más de una noche… por lo que a Kat no le queda más remedio que aceptar la puesta en marcha del plan por miedo a perder a Eva.

El filme se encargó de abrir el certamen fílmico en la gala de apertura en una ceremonia en la que se rindió homenaje a la trayectoria del actor mexicano José Carlos Ruiz, quien fue recibido con una cálida ovación: “Es para mí un gran honor estar aquí con motivo del FICG, hace 60 años que pisé por primera vez el escenario, y estar aquí me confirma que ha valido la pena. Quiero agradecer al festival y a las personas que lo hacen posible y que ofrezco a mi esposa y a mi hija Amaranta, y a las otras dos hijas que no vinieron”, explicó.

También dedicó esta noche “a quienes me han iluminado en el camino, a todos les deseo que vivan un momento como este. Dos palabras que todo lo arreglan... Muchas gracias”.

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