Xi Jinping

El despegue económico chino contrasta con los tejemanejes de sus instituciones políticas. El presidente del país asiático se unge de por vida en el poder, con el contubernio de la Asamblea Nacional Popular. En China a nadie le importa tener una economía de libre mercado y seguir en una dictadura. Les da igual a estos comunistas darle el poder de todo a una persona y cambiar a mansalva prerrogativas constitucionales fundadas para evitar excesos. A ver en qué termina este teatro chino.

 

Imprimir

Comentarios