El chance para los populistas

Guillermo Puente Ordorica

La principal organización patronal ha externado que más que el tipo de gobierno lo importante para el país es que haya estabilidad. No está claro si lo han dicho por la experiencia acumulada ante situaciones de constante fragmentación y divagación política en el país, o bien porque al final lo que le interesa a la patronal primordialmente es la prevalencia de un ambiente propicio para los negocios, o por una combinación de ambos elementos. En cualquier escenario es una postura pragmática que envía una clara señal a los partidos políticos sobre la importancia de llegar a un acuerdo para formar un gobierno que brinde certeza y estabilidad. Cabe aclarar que no se trata de una realidad mexicana, sino de la italiana.

Como se sabe, ese país celebró elecciones generales hace unos días con unos resultados ciertamente preocupantes para la clase política tradicional y de sorpresa para buena parte de los observadores políticos. Los grandes perdedores fueron los partidos social demócrata y la izquierda en general. Sorpresivas también porque dichas elecciones trajeron consigo además de dicha debacle, el ascenso notable de la formación política Movimento 5 Stelle (Cinco Estrellas, M5S) caracterizada por su perfil anti establishment y por ser un amasijo de izquierdas y elementos de derechas, inconformes o decepcionados con el curso del país y con su conducción, así como por el ascenso de la coalición de derechas, encabezada por la radical La Lega (conocida anteriormente como la Liga del Norte).  De acuerdo con los conteos finales, en lo individual, el partido más votado fue el M5S con alrededor de 33 por ciento, después el Partido Democrático (PD), con alrededor de 19 por ciento; La Liga con poco más de 17 por ciento; Forza Italia de Berlusconi con aproximadamente 14 por ciento; la derechista Fratelli di Italia (Hermanos de Italia) con 4.3 por ciento, y la izquierdista Liberi e Uguali (Libres e Iguales) con alrededor de 3.4 por ciento. (www.itanol.com/2018/03/elecciones-italianas-resumen-de-los-resultados)

En lo general, la coalición de derechas (Lega, Forza Italia y Frattelli d’Italia) será la que obtenga el mayor número de legisladores en el Parlamento, si bien ni ésta ni los partidos en lo particular tienen la capacidad para formar gobierno por sí solas. Por ello, la decisión para nombrar a un primer ministro recaerá en el presidente italiano. La dispersión del voto le obligará a sendas negociaciones entre las principales formaciones votadas a fin de auscultarlas y decantar al personaje sobre quien recaería la formación de gobierno, lo cual avizora un camino lleno de dificultades dadas las diferencias persistentes, sin que haya un periodo claro para la conclusión de tales negociaciones. Por ejemplo, el M5S y la Liga, a pesar de su posición hegemónica tras los comicios, poseen coincidencias mínimas como la bandera antiinmigrante y la molestia con la Unión Europea (UE), pero en tanto que el M5S mantiene un perfil en contra del orden establecido en la política, la Liga, como ya se apuntó, es un partido de extrema derecha y antieuropeo, con objetivos separatistas. Ambos representan visiones distintas, lo cual se ha reflejado nítidamente en el patrón de votación resultante: el norte italiano votó mayoritariamente por la Liga, con marcadas excepciones en algunas victorias obtenidas por partidos regionales; en tanto que el sur del país favoreció al M5S, con ciertas excepciones en regiones claramente inclinadas en favor de la izquierda tradicional.  Además de geografía estamos ante un caso de diferencias ideológicas y programáticas, probablemente irreconciliables. En todo caso, es altamente probable que cualquier eventual formación de gobierno tendría que considerar como su columna vertebral, a al menos una de las dos organizaciones políticas señaladas, en cuyo caso los analistas consideran que alguna suerte de populismo estaría efectivamente gobernando Italia.

Probablemente con ello en mente, los empresarios han declarado lo que han declarado. Igualmente llamativo es que reconocidos analistas como Paul Taylor, han sugerido que dadas las incipientes circunstancias de la política italiana, tal vez la opción sea dar chance a los populistas. De los pocos méritos que se observan de la estela del proceso electoral, es que una camada de nuevos y jóvenes políticos venidos de fuera de los partidos políticos tradicionales, podría intentar limpiar y revitalizar la vieja y deteriorada política nacional. (“Give Populists a chance”, Politico, 7marzo2018, www.politico.eu)

gpuenteo@hotmail.com

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