Nacional

El PRI lleva a la OEA el caso de lavado contra Anaya

El PRI, a través de su secretaria general, Claudia Ruiz Massieu, denunció ante la Organización de Estados Americanos, en Washington, que el abanderado presidencial del PAN—PRD—MC, Ricardo Anaya busca utilizar el proceso electoral y a los organismos internacionales para obtener “un fuero de facto” y evadir la justicia en México ante las acusaciones que se le imputan por una presunta  triangulación de recursos y lavado de dinero.

Ruiz Massieu advirtió que se puede crear un precedente para que cualquier persona señalada por un acto ilegal, busque utilizar una candidatura para obtener un fuero de facto que inhiba la acción de la autoridad, y que impida la rendición de cuentas ante la ciudadanía.

Luego de que senadores del PAN entregaran una carta al representante de la OEA en México, en la que denunciaron el uso de las instituciones en contra de Anaya, Ruiz Massieu viajó a Washington D.C. para reunirse en privado con el secretario general de este organismo internacional, Luis Almagro, a quien le entregó un expediente  donde explica el caso Anaya y las imputaciones legales que pesan sobre el abanderado presidencial del PAN.

En el documento —entregado en mano a Almagro—, se señala que Anaya Cortés pretende inhibir la labor de la PGR, así como acudir a instancias internacionales para ejercer presión sobre las autoridades mexicanas.

Ruiz Massieu le explicó a  Almagro el contexto de la situación en México, “y cómo el candidato Anaya está buscando atacar y debilitar a las instituciones democráticas para distraer la atención de su falta de rendición de cuentas”.

La dirigente tricolor consideró muy grave que, en virtud de intereses electorales, y para evadir sus responsabilidades ante la ley, Anaya pretenda manipular a la opinión pública, usando y abusando de la OEA, una organización indispensable para nuestra región, de la que México ha sido siempre uno de sus principales defensores y colaboradores.

Recalcó que la actitud de Anaya ha sido la de evadir la rendición de cuentas y crear una distracción mediática para construir una falsa imagen de víctima.

Ruiz Massieu aseveró que en su intento de eludir la rendición de cuentas, Anaya está minando la legitimidad de las instituciones, “precisamente en el momento en que más se necesita tener una solidez institucional, en la víspera de la elección más grande que haya celebrado México en su historia”.

Durante el encuentro, de más de una hora, Ruiz Massieu explicó que junto con su solicitud para circular la información entre las 35 misiones permanentes, se le pidió a Almagro transmitirla a los Estados miembros, para que no se cuestione a las instituciones democráticas en México.

“El secretario general ha recibido con beneplácito nuestra carta y el expediente que le hemos entregado. Nos ha manifestado que le dará curso a nuestra petición y nos ha manifestado su deseo de que las instituciones democráticas se fortalezcan y no se debiliten”, dijo.

Carpeta

El caso contra Ricardo Anaya nace en la compra-venta de una bodega en Querétaro. La propiedad ya había sido objeto de señalamientos debido a que ocurrió cuando el entonces joven líder panista participaba activimente de la vida política y gubernamental de aquella entidad.

La primera crítica contra Anaya se dirigía al negocio de comprar barato y vender caro con información privilegaida. Pero lo anterior cambió cuando trascendió que la Procuraduría General de la República (desde entonces un actor en este asunto) tenía en investigación una carpeta sobre esos movimientos. La sospecha de la autoridad es que quien le compró a Anaya había usado recursos de procedencia ilícita. La operación tendría el fin verdadero de lavar esos recursos.

Imprimir