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Entre protestas, Trump da el visto bueno a su muro

Pasa de llamarle “loco” a buscar su complicidad y sugerir que el muro no lo pagará México. “El próximo mes será clave”, dijo. Sobre los candidatos a sucederle admite que algunos “no son tan buenos, pero lidiaremos con ello”

Donald Trump, que ya bajó la frontera cuando era candidato republicano para prometer la construcción de un muro con el detalle de que lo pagaría México, bajó ayer de nuevo, esta vez como presidente de Estados Unidos, con la firme intención de que siga adelante su proyecto faraónico, pero con un discurso menos agresivo hacia el vecino del sur.

De hecho, en menos de tres semanas ha pasado de insultar al presidente Enrique Peña Nieto, por negarse tajantemente a soltar un dólar para la construcción del muro, a llenarlo de elogios y expresar su deseo de que se alcance un acuerdo de seguridad fronteriza bilateral, antes de que culmine su mandato.

“Tengo una gran relación con el presidente de México, un hombre maravilloso, Enrique. Un tipo estupendo”, dice durante su visita a San Diego para ver los prototipos de su muro fronterizo

“Superar desacuerdos”. “Estamos tratando de arreglar las cosas, veremos si ocurre o no. No sé si va a ocurrir”, prosiguió Trump, en un claro guiño al actual gobernante mexicano, quien ya ha cancelado dos veces una visita de Estado a Washington, por culpa del muro y de la intransigencia del republicano.

El último de esos roces tuvo lugar el pasado 20 de febrero, cuando los presidentes mantuvieron una tensa llamada telefónica en la que, según Trump, Peña Nieto le pidió “declarar que México no pagará por el muro”.

“Le dije: ¿Está loco? No voy a declarar eso”, aseguró Trump el pasado sábado, durante un mitin en Pensilvania. En apenas tres días, el mandatario republicano ha pasado a decir esto:

“Es un gran negociador, ama al pueblo de México y está trabajando muy duro. Veremos qué pasa. Obviamente, tenemos que tener [superados] algunos desacuerdos antes de llegar a ese punto. En el próximo mes verán si eso ocurre bajo este gobierno, me refiero a su gobierno”, añadió Trump, en alusión a que, pese a que no entrega el gobierno hasta el 30 de noviembre, el 1 de julio se elige a su sucesor.

“Tienen unas elecciones pronto. Creo que tienen algunos candidatos que son muy buena gente, y tienen algunos que, quizá, no son tan buenos. En cualquier caso, lidiaremos con ello” sea quien sea el vencedor, afirmó Trump.

Desde los prototipos para el muro, Trump llamó ayer a “continuar con la cooperación” con México para garantizar la seguridad fronteriza.

“Los dos países reconocen la necesidad de detener el flujo fronterizo de armas ilegales, drogas, personas y dinero”, aseguró.

Muro autofinanciable. En otro guiño al gobierno mexicano, Trump citó ayer un estudio de un centro de pensamiento ultraconservador que afirma que el muro que planea construir en la frontera con México se pagará “por sí solo”, gracias a que disminuirá drásticamente la llegada de indocumentados, criminales o no.

“De acuerdo con el Centro de Estudios de Inmigración, los 18 mil millones de dólares para el muro se pagarán por sí mismos mediante la reducción de la importación de crimen, drogas e inmigrantes ilegales que suelen aprovecharse de los subsidios de desempleo”, escribió Trump.

En ese estudio, publicado en febrero, el centro asegura que “el costo de la inmigración ilegal excede con creces el de la construcción del muro, puesto que los que llegan a EU tienen niveles modestos de educación y, por tanto, dependen en gran medida de los subsidios del Gobierno para sobrevivir”. En consecuencia, concluye, “ni México ni los contribuyentes estadunidenses tendrán que hacer frente al pago del muro”.

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