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Dictan primera sentencia contra un cura pederasta

El sacerdote Carlos López fue condenado a 63 años de prisión por el Juzgado 55 en materia penal de la CDMX

El sacerdote mexicano Carlos López Valdés recibió una sentencia condenatoria, con una sentencia privativa de la libertad por 63 años, por haber abusado sexualmente —de 1994 a 1998— de un niño, quien entonces tenía 11 años.

El pasado 8 de marzo, el Juzgado 55º en materia penal de la Ciudad de México dictó la primera sentencia condenatoria contra un cura pederasta en esta ciudad, quien abusó de Jesús Romero Colín, el cual se atrevió a interponer la denuncia en 2007.

En el caso de Jesús Romero Colín “esta sentencia es un parteaguas en la atención de casos de pederastia clerical —quien lleva 19 meses en prisión—, sostuvo el abogado y defensor de derechos humanos David Peña, integrante además del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social.

Precisó que el sacerdote (hoy de 72 años de edad), fue hallado culpable de violación y condenado a 63 años de prisión —según consta en la causa penal 244/2008—; sin embargo, la condena se reducirá a 40 años en prisión, porque es la pena máxima establecida para la Ciudad de México.

Romero Colín refirió que sufrió de los abusos del religioso entre 1994 y 1998 e hizo la denuncia en 2007, y el motivo por el cual estuvo cerca del sacerdote, mencionó, es porque de niño soñaba con ser sacerdote y fue así como se fue a vivir a una iglesia con el párroco, que prometió a su familia servirle de guía en ese camino.

El párroco —quien entonces se desempeñaba en el templo de San Agustín de las Cuevas en Tlalpan— fue separado por la Iglesia del ministerio público en el año 2010; sin embargo, resaltó Romero Colín, siguió oficiando misa por su cuenta hasta que fue detenido en septiembre de 2016 en el estado de Morelos.

Romero Colín destacó al fin, después de diez años de haberlo denunciado, el sacerdote católico fue sentenciado, aunque con 72 años de edad, pasará lo que le reste de vida internado en una cárcel capitalina.

Por su parte, el también abogado del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, Luis Ángel Salas, abundó que debieron enfrentar “otra red de protección y complicidades que se tejieron al interior de la Iglesia católica para evitar que Carlos López fuese acusado, detenido y sentenciado”.

Sin embargo, la sentencia integra los testimonios de dos obispos en funciones: Jonás Guerrero, obispo en Culiacán, y Marcelino Hernández, obispo de Colima, pues ambos tuvieron conocimiento de las conductas delictivas del sacerdote pederasta desde antes que Jesús interpusiera la denuncia y simplemente no hicieron nada; no sólo fueron omisos, sino incluso cómplices” refirió el abogado Salas.

Jesús Romero — quien hoy es psicólogo y terapeuta— fundó además una asociación civil para dar acompañamiento psicológico a otras víctimas de abusos sexuales; advierte que su lucha no concluye con esta sentencia y externó su deseo de un día poder lograr romper la burbuja de protección e impunidad que hasta hoy mantenían muchos curas pederastas, porque la historia no termina aquí, todavía tenemos mucho más por qué seguir luchando”.

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