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Lula da Silva dice estar “listo” para ir a la cárcel

Lula, líder en todas las encuestas para las elecciones presidenciales, dijo que “no saldrá de Brasil, no se esconderá en una embajada”.

El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años y un mes de cárcel por corrupción, admitió estar “listo” para ir a prisión, eventualidad que podría suceder a fines de marzo o principios de abril, mientras realiza campaña para las cruciales elecciones de octubre.

“Estoy preparado para ser encarcelado”, dijo el exmandatario en un libro titulado “La verdad vencerá: el pueblo sabe por qué me condenan”, cuya publicación está prevista este viernes en Brasil y fue anticipado por la editora a la prensa.

Lula, líder en todas las encuestas para las elecciones presidenciales, dijo que “no saldrá de Brasil, no se esconderá en una embajada”, y reiteró que su condena a 12 años y un mes de cárcel por corrupción es una artimaña de la élite para dejarle fuera de los comicios.

El Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, que gobernó Brasil ininterrumpidamente desde 2003 hasta la polémica caída de Dilma Rousseff en un juicio político en 2016, asegura que el exmandatario es su único candidato a las elecciones, y que sin el exsindicalista los comicios serán un “fraude”.

Con todo, la presidenta del PT, la senadora Gleisi Hoffmann, admitió esta semana por primera vez la posibilidad de que Lula –cuyos abogados recurrieron a la condena en segunda instancia- pueda ser encarcelado próximamente.

“No vamos a aceptar mansamente la prisión de Lula”, dijo la senadora, que ya había dicho en enero que para encarcelar al exmandatario habría que “matar a gente”.

“No estoy hablando de revolución. Pero la militancia de nuestro partido y de los movimientos que siempre lucharon a nuestro lado no van a aceptar eso pacíficamente”, explicó Hoffmann.

Presidente de Brasil entre 2003 y 2010, Lula fue condenado por unanimidad por los tres jueces de un tribunal de apelación por delitos de corrupción el pasado 24 de enero, y el entendimiento de la jurisprudencia es que pueda ser encarcelado en cuanto se agoten los recursos en segunda instancia.

Ello podría suceder a partir del 26 de marzo, fecha a partir de la cual el tribunal que lo condenó analizará los recursos presentados por la defensa y período en que Lula estará en campaña política en el sur de Brasil.

Si no prosperan las alegaciones, Lula solo tendría el Supremo Tribunal Federal (STF), la máxima corte del país, para evitar la prisión con 72 años, aunque la presidenta de la institución, la juez Carmen Lucia, mostró hasta la fecha pocas posibilidades de que se analice la cuestión.

Lula ya había sido condenado en julio por esta misma causa, en primera instancia, al beneficiarse de la reforma millonaria de un departamento de tres plantas en la localidad costera de Guarujá, en el litoral de Sao Paulo, a cambio de favores políticos a la constructora OAS. Tiene más de media docena de causas aún abiertas sin juzgar.

El expresidente niega la propiedad del apartamento, y de hecho la Fiscalía no logró documentos que prueben que era el titular de las escrituras, pero declaraciones de ejecutivos de OAS, así como los planos de la reforma del departamento aprobados por la esposa fallecida de Lula, indican que su familia era la real beneficiaria del inmueble.

El más reciente sondeo sobre los comicios, publicado la semana pasada, indicó que Lula obtendría 33 por ciento de los votos en el primer turno por apenas 16.8 por ciento del diputado de extrema derecha y segundo en las encuestas, Jair Bolsonaro, que aboga por la legalización de la venta de armas y llegó a ensalzar a torturadores de la dictadura militar brasileña (1964-1985).

ijsm

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