Armonía y cooperación internacional: el principal interés al que debe aspirar la política global - Jesús Casillas Romero | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 15 de Marzo, 2018
Armonía y cooperación internacional: el principal interés al que debe aspirar la política global | La Crónica de Hoy

Armonía y cooperación internacional: el principal interés al que debe aspirar la política global

Jesús Casillas Romero

La definición más sencilla que ofrece el Diccionario de la Real Academia Española sobre el concepto de “política”, es la que le relaciona con la actividad que tiene que ver con los asuntos públicos. Esto nos permite deducir sin mayor problema, que se habla de la solución de problemas de la colectividad, incluyendo la toma de las decisiones que aplican a todo un grupo para lograrlo.

Para el caso de los estados, a través del poder público del gobierno, emanado libremente de los ciudadanos para la convivencia social y protección a la población.

Sin embargo, la era global que ahora vivimos, exige más que nunca asumir estas perspectivas desde una contemplación mundial. No son pocos los tratadistas enfáticos en señalar que todas las transacciones, ya entre naciones, grupos y los individuos en lo particular, están regidos por las leyes del mercado, por los poderes fácticos y económicos que llegan a controlar al mundo entero.

Algo habría de cierto, considerando que los dividendos y ganancias es lo que persigue toda actividad productiva, mas lo importante, es que los frutos debieran verse traducidos en desarrollo y oportunidades para la sociedad en general.

Por eso ahora no extraña escuchar hablar en el contexto internacional de lo que se denomina como “guerras comerciales”. Un caso muy elocuente es la ahora nueva que trae el presidente Donald Trump, con la intención anunciada de imponer altos aranceles al acero y aluminio, para luego publicar en la red social Twitter: “Las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”.

Más allá, la política global debe buscar la cooperación internacional, en la que los extremos no abonan nada, de ahí que tampoco extraña que también, poco después, Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de ese país, haya intentado disminuir la tensión asegurando que México y Canadá quedarían excluidos si se renegocia con éxito el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En esa interrelación y cooperación internacional, es de destacar que, la semana pasada, México suscribió —junto con otros diez países de la región Asia-Pacífico— un tratado comercial histórico para reducir las barreras y facilitar el intercambio de mercancías, en el que el gran ausente vuelve a ser Estados Unidos. Se trata del Acuerdo Global y Progresivo para la Asociación Transpacífico (CPTPP), considerado como uno de los acuerdos comerciales más importantes en los últimos veinte años.

No quiere decir que todo lo que tiene que ver con política exterior esté encaminado a los intereses económicos, pues si bien se trata de sostener acuerdos y tomar decisiones que beneficien a la sociedad en general, un caso muy destacable es el casi increíble anuncio del líder norcoreano Kim Jong-un, en el que estaría dispuesto a establecer conversaciones con Estados Unidos para tratar el tema de la desnuclearización y suspender su ambicioso programa de armamento y normalizar relaciones internacionales. La condicionante es que no exista amenaza y por el contrario se garantice su seguridad.

Este anuncio viene aparejado del compromiso de no intentar provocaciones, como la realización de pruebas nucleares o el lanzamiento de misiles balísticos, además de acordar la celebración de una cumbre entre Corea del Norte y Corea del Sur a finales del mes de abril.

Algo verdaderamente inesperado, considerando las graves tensiones que se habían generado en torno a este asunto. Lo que viene a corroborar que más allá del tema económico, la armonía y la cooperación internacional serán el principal interés de la política global, de la política del mundo, de la política de la humanidad, en la que es obvio que nunca estará de lado el tema económico, mas lo importante será el beneficio de todas las partes como condicionante natural para la paz y el progreso terráqueo.

Así, podemos decir que los temas globales serán tan variados como las necesidades sociales mismas. La política internacional tendrá la fina responsabilidad de darles el cauce adecuado para encontrar los puntos de ecuanimidad que permitan equidad y corresponsabilidad.

 

Senador por Jalisco.

 

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