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Londres señala a Putin como autor intelectual del ataque al exespía ruso

El Kremlin no admite que se mencione al presidente en el caso Skripal. El embajador ruso en Reino Unido asegura que no existe “ninguna prueba” que demuestre que el envenenado se encuentre “gravemente enfermo”

El ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, acusó ayer directamente al presidente ruso, Vladimir Putin, de estar detrás del intento de asesinato con arma química del exespía ruso Sergei Skripal, ocurrido el pasado 4 de marzo en Salisbury, sur de Inglaterra.

A la pregunta de si cree que Putin está detrás del envenenamiento de Skripal y su hija, el canciller británico dijo que es “abrumadoramente probable”.

Según Johnson, “el presidente ruso dirigió el uso del agente nervioso a las calles del Reino Unido, a las calles de Europa, por primera vez desde la II Guerra Mundial”.

No hay “rusofobia”. Johnson matizó, no obstante, que si bien su país está ahora “en desacuerdo con Rusia”, el “enojo” británico no va dirigido contra los ciudadanos rusos ni el incidente ha provocado una “rusofobia”.

“La disputa del Gobierno británico no es contra los rusos. No es contra los rusos que viven en este país. No tenemos nada contra los rusos. No hay rusofobia como resultado de lo ocurrido”, puntualizó.

El ex alcalde de Londres y hoy jefe del Foreign Office dio las gracias a los aliados británicos por el apoyo al gobierno de Theresa May en esta crisis y se confesó “impresionado, abrumado”, por la solidaridad mostrada Estados Unidos, Francia y Alemania, cuyos líderes acusaron en una carta conjunta a Rusia de ser responsable del ataque.

“Imperdonable”. En respuesta a la acusación directa de Johnson, el Kremlin calificó de “imperdonable” desde el punto de visto diplomático el hecho de que se mencione al presidente Putin, en relación al caso del envenenamiento del exespía ruso y su hija en suelo británico.

“Hemos dicho a distintos niveles y en distintas situaciones que Rusia no tiene nada que ver con esta historia. Cualquier cita y mención de nuestro presidente es un proceder chocante e imperdonable”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien calificó de “despropósito diplomático” cualquier insinuación en este sentido.

En cuanto a las medidas de respuesta de Moscú a la expulsión de 23 diplomáticos rusos del Reino Unido, Peskov indicó que éstas no se harán esperar.

“Pueden producirse en cualquier momento”, insistió, al tiempo que indicó que el actual empeoramiento de las relaciones de Rusia con el Reino Unido y otros países occidentales pueda valorarse como una nueva Guerra Fría.

“Difícilmente en este asunto pueden utilizarse estas expresiones apocalípticas”, dijo.

Sin pruebas. Por su parte, el embajador ruso en el Reino Unido, Alexandr Yakovenko, dijo que no existe “ninguna prueba” que demuestre que el exespía Skripal se encuentre “gravemente enfermo”.

En declaraciones hechas ayer al canal 4 de la televisión británica, Yakovenko puso en duda la versión oficial de los hechos y apuntó que no existe “ninguna prueba” que demuestre el estado de salud en el que se encuentra el exagente ruso.

Además, calificó la respuesta del gobierno de May, que ha señalado directamente a Putin como responsable del ataque, como una “flagrante provocación” a Rusia.

El embajador consideró la investigación que está llevando a cabo la policía británica “poco transparente y secreta” y agregó que la información que se revela en los comunicados gubernamentales “no es suficiente” para ellos.

Preguntado si considera a May “una mentirosa”, Yakovenko afirmó que le gustaría ver “sus declaraciones corroboradas por hechos”.

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