Stephen Hawking - Gerardo Herrera Corral | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 19 de Marzo, 2018
Stephen Hawking | La Crónica de Hoy

Stephen Hawking

Gerardo Herrera Corral

La publicación de su libro Breve historia del tiempo, prologado por  Carl Sagan en 1988, le dio fama internacional. Se han vendido millones de copias en todo el mundo y traducido a más de 40 idiomas.

Mucho antes de su publicación, Stephen Hawking le propuso al editor de Cambridge University Press un manuscrito lleno de ecuaciones. Simon Mitton, quien además de ser el coordinador editorial en las publicaciones de astronomía es un experimentado escritor, lo persuadió de suprimirlas y Hawking aceptó con la sola excepción de la famosa ecuación: E = mc2.

En los agradecimientos Hawking cuenta que: “… alguien me dijo que por cada ecuación que incluya, el número de lectores se reducirá a la mitad”. Con esto en mente podemos decir que el número de lectores podría haber sido el doble de los que ya tiene y que cuenta por millones.

Stephen Hawking ha muerto. Su trabajo en divulgación de la ciencia está marcado por la pasión que involucra hacer investigación en cosmología. A la publicación de su primer libro le siguieron otros, para dar un total de quince, entre compilaciones de artículos especializados y ensayos de comunicación popular.

A pesar de su padecimiento e inmovilidad, Stephen Hawking vivió activamente, se casó, tuvo tres hijos, se las arregló para ser infiel, tener un segundo matrimonio y convertirse en una celebridad.

En el campo de la investigación propuso ideas especulativas que quizá un día podrán ser puestas a prueba. La más famosa de éstas es la posibilidad de que los agujeros negros emitan una radiación a la que se ha llamado “Radiación de Hawking”.  Esta posibilidad es muy interesante porque viene a unir dos efectos de teorías incompatibles: la mecánica cuántica y la teoría de la relatividad general.

La mecánica cuántica nos dice que en el mundo microscópico las partículas fluctúan continuamente por tiempos muy cortos. Así por ejemplo, la partícula de la que está hecha la luz es el  fotón y se transforma súbitamente en un electrón y un ­antielectrón, que rápidamente se vuelven a unir para seguir siendo el fotón original. Este proceso es posible si el tiempo en que ocurre es extremadamente corto.

Por otro lado, la teoría de relatividad general nos dice que alrededor de una aglomeración de materia gigantesca se puede curvar el espacio y el tiempo formando un agujero negro. Al  hacerlo se forma un horizonte marcado por una línea que separa al agujero negro del resto del Universo. Cuando un objeto cruza esa línea ya no hay más retorno.

Stephen Hawking tuvo la idea de que las transformaciones de fotones en electrón y antielectrón podrían ocurrir en esta línea divisoria y que, al hacerlo, el agujero negro absorbería a uno de los dos, mientras el otro queda libre yendo en dirección opuesta. La partícula que escapa se vería como radiación que sale del agujero.

El fenómeno es una especulación. Nadie ha observado esta radiación y por ahora no hay manera de pensar en algún experimento que permita su verificación. Hawking hizo otras hipótesis alrededor de la física de los misteriosos agujeros negros. Su vida gravitó alrededor de estos fascinantes objetos en el cielo.

* Investigador del Cinvestav

gherrera@fis.cinvestav.mx

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