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Riesgos de automedicarse

“Una persona que se automedique y que no requiera utilizar antibióticos, es una persona que va a desarrollar resistencia”, afirma el doctor Vinicio Mondragón.

La automedicación y el no acudir a recibir atención médica inmediata son dos de los principales problemas con las enfermedades de vías respiratorias, de acuerdo con especialistas de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México.

Otra complicación frecuente es la de infecciones adquiridas en los mismos hospitales; de esto nos habla Vinicio Mondragón, director de Servicios Médicos y Urgencias de la Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de México.

— ¿Qué se hace en estos casos?, se le pregunta al especialista.

— En los hospitales tenemos mucho cuidado de estos pacientes y una vez que los detectamos pues inmediatamente son pacientes hospitalizados sometidos al tratamiento que se les debe de someter, obviamente previo estudio de cultivos para  tratar de encontrar la causa, lo cual se basa también en la epidemiología que estemos teniendo en un hospital o en una comunidad y dependiendo del tipo de neumonía que el paciente presenta al llegar al hospital, son los tratamientos indicados; actuar rápidamente y en consecuencia, es lo que va a ayudar a que el paciente evolucione.

“Estamos hablando de la neumonía que el paciente adquirió fuera de un hospital, pero también tenemos la neumonía que el paciente adquiere dentro del hospital, como consecuencia de alguna otra enfermedad que lo llevó al hospital y que debilitó su sistema inmunológico, y que en el hospital pueden desarrollar la neumonía nosocomial o neumonía asociada a los cuidados de la salud, como se llama en la actualidad, y este tipo de neumonía en curso es más grave, porque el paciente ya está debilitado, está enfermo y las bacterias que se pueden adquirir son bacterias mucho más agresivas, gérmenes más agresivos”.

“A éstos los conocemos nosotros como gram negativos o gram positivos como un Stafiloccus aureus, que son mucho más graves y los cuales debemos de tener presentes y actuar rápidamente con el tratamiento y con la identificación, en cuanto esto es posible, porque desafortunadamente la identificación del agente causal de una neumonía en 50 por ciento de los casos no es posible, sobre todo de las neumonías adquiridas del hospital”, indica Vinicio Mondragón.

“En nuestros hospitales hemos tenido 140 neumonías en este tipo de pacientes adultos en esta temporada invernal y 111 de este tipo en niños, pero los fallecimientos han sido en el orden del 10 por ciento de ese total de procesos neumónicos bien identificados”, agrega.

— Hay otros factores que señalan estos procesos y están relacionados con la automedicación, cuando a un niño le dio, se recetan antibióticos y complican el curso de la enfermedad.

—Tiene usted toda la razón y este tipo de automedicación tan frecuente en nuestra cultura y en nuestro país, es algo que debemos ir eliminando, para ello la Secretaría de Salud federal, al igual que las secretarías de salud locales, por una indicación superior —a partir de la pandemia del 2009 del virus AH1N1 de la influencia tipo A, que tuvimos en ese entonces—, la indicación por ley es que no se pueda expedir en las farmacias ningún antibiótico si no es con una receta médica.

“Como sabemos, una persona que se automedique y que no requiera utilizar antibióticos, es una persona que va a desarrollar resistencia, peor aún, si los antibióticos los utiliza cuando ni siquiera tiene el proceso infeccioso, no tiene la bacteria, en fin, no tiene el virus, etc. y se automedica, es una persona que se está poniendo en alto riesgo de desarrollar resistencia.

“¿Y qué va a suceder con esta persona cuando se convierta en un paciente portador de un proceso infeccioso de vías respiratorias? No se diga de una neumonía grave o no grave, pues que no va a tener respuesta a los antibióticos habituales, y entonces la evolución y el curso clínico que va a tener va a ser mucho más complicado, porque tendremos que echar mano de los antibióticos de última generación, siempre y cuando sea sensible, siempre y cuando la bacteria que nosotros detectemos —porque ahí sí estamos obligados hasta las últimas consecuencias de tratar de encontrar a la bacteria causal—, a la bacteria etiológica y dar un tratamiento dirigido a esa bacteria, entonces muchas veces desafortunadamente en esta búsqueda, en este tipo de tratamientos, no alcanzamos al paciente.

“El paciente se deteriora, se complica, no se diga si es un paciente con riesgo por cualquier circunstancia, cáncer, VIH, artritis, hipertensión, cualquier enfermedad crónico degenerativa, recién operados, en fin, estos pacientes pues pueden fallecer, de acuerdo a esta situación, lo cual podríamos evitar si el paciente fuera resistente por no haber echado mano de estas conductas”, explica el especialista.

MEDIDAS PREVENTIVAS. — Comentó con anterioridad que hay que tomar las medidas higiénicas necesarias, así como reforzar los cuidados ante las bajas temperaturas, que aunque nosotros afortunadamente no vivimos en una ciudad que caiga nieve, de temperaturas muy bajas, pero sí es una ciudad de temperaturas muy contrastantes.

— Efectivamente acostumbrados a que ante cualquier síntoma en este caso de problema respiratorio, pues inmediatamente acudimos a la sugerencia del amigo, del vecino, del compadre, porque esa es nuestra realidad y si es un síntoma como tos, efectivamente pues inmediatamente toman tal jarabe, tal té, acuden al remedio casero,  etc. y eso en el caso de un problema respiratorio que pudo haberse atendido a tiempo, puede convertirse en un problema mayor porque se enmascaran los cuadros.

“Entonces es fundamental no automedicarse ante cualquier síntoma o signo de enfermedad respiratoria, inmediatamente deben acudir al médico.  Nosotros tenemos en la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, 210 centros de salud distribuidos a lo largo y ancho de toda nuestra ciudad y tenemos 31 hospitales abiertos las 24 horas del día para que puedan acudir por atención médica. Estos centros,  para eso están, para darles el servicio que en su momento requieren y necesitan y evitar este tipo de problemas”, reitera.

¿Qué hace la vitamina C?

La vitamina C es un antioxidante,  lo que sucede cuando una persona tiene un factor de riesgo y se comienza a desarrollar un proceso infeccioso, es que tiene un proceso de oxidación en el organismo, eso permite el desarrollo y la proliferación viral, bacteriana, de hongos etc., entonces en este caso para los virus lo que hace la vitamina C, nos sirve como antioxidante, sobre todo en la etapa inicial del proceso infeccioso,  ya en la etapa avanzada del proceso infeccioso ya no nos ayuda mucho, pero sí al inicio, Resumiendo entonces, es fundamental una buena alimentación,  consumir alimentos ricos en vitamina C, abrigarse bien, evitar acudir a sitios con aglomeraciones, también evitar exponerse a contaminantes del ambiente, de cigarro —una gente que fuma y que tiene algún proceso infeccioso y de vías respiratorias debe dejar de fumar, debe tratar de evitar el cigarro—, pero lo fundamental es la prevención mediante las vacunas correspondientes. Sobre todo la población de riesgo, en los pequeños de menores de cinco años y en la gente de la tercera edad mayor de 60, 65 años, aplicarse las vacunas de la influenza que están a disposición de toda la población en todo el sistema de salud de la ciudad; la vacuna del neumococo, que se aplica una vez cada cinco años, estar muy pendientes de aplicarse sus vacunas y en el caso de los pequeños lo que exige el cuadro del sistema de vacunación.

-Recomendaciones

Lo primero es no automedicarse y acudir a los servicios médicos del área de Salud de la Ciudad de México; en segundo lugar, efectivamente, prevenir cambios bruscos de temperatura; si vamos a salir y vamos a estar expuestos al medio ambiente durante un determinado tiempo, pues hay que salir convenientemente abrigados, preparados para cualquier contingencia, salir con un paraguas, con una chamarra —se habla de tres capas de vestimenta idealmente, sobre todo en estas épocas, de tres sería lo mínimo pero ir preparados— por si incrementa el frío, ponerse una o dos capas más, en fin, estar preparados para evitar exponernos a este tipo de contingencias que nos pueden traer problemas.

Otra es, si yo ya tengo síntomas de alguna enfermedad respiratoria, evitar acudir a donde existe aglomeración de gente; evitar, en la medida de lo posible, inclusive acudir al trabajo, porque además de que me puedo complicar puedo contagiar a mis compañeros de trabajo y después así comienzan las epidemias, ya sean pequeñas o grandes; otra es tomar alimentos ricos en vitamina C en estas épocas.

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