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La falta de datos dificulta la prevención de embarazos infantiles

No existe mucha información ni estadística, reconoce la SSa. Estudio con 13 menores de 15 años revela consenso con sus parejas, adultos con diferencia de hasta 10 años, lo que oculta legalmente un delito de violación

El inicio de la vida sexual a edades cada vez más tempranas, en niñas que aún no cumplen ni los 15 años con parejas entre 8 y 10 años mayores, y que presuntamente son encuentros consensuados, ha llevado a ocultar lo que legalmente es un delito de violación.

En un estudio realizado por el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, dependiente de la Secretaría de Salud, se encontró que niñas de 14 y 15 años, que durante el levantamiento de la encuesta ya habían dado a luz o incluso estaban embarazadas, reconocieron que ellas decidieron tener a sus hijos y aceptaron también haber tenido relaciones con hombres mayores, la mayoría de ellos, conocidos de la familia de la menor.

El embarazo infantil es una condición que no debería ocurrir en nuestro país ni en ninguna otra parte del mundo, pero sucede, ya sea por relaciones consensuadas en jovencitas de 15 años, o casos de abuso sexual en menores de 14 a 11 años, incluso 10 años, pero que no son denunciados como tal.

El grave riesgo de concebir a edades tempranas es la muerte materna, sostuvo el doctor Rufino Luna Gordillo, director general adjunto del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, de la Secretaría de Salud.

En entrevista con Crónica, detalló que una niña, desde el momento en el que inicia su periodo menstrual y hasta antes de los 19 años, corre un alto riesgo de muerte materna, “y entre más pequeñas mayor es el peligro, porque hay complicaciones de hemorragia obstétrica y complicaciones por enfermedad hipertensiva durante el embarazo”.

Recordó que un cuerpecito que no ha completado su desarrollo registra más complicaciones, porque “cuando el útero no es tan pequeño, tiene que adaptarse al tamaño del bebé, se puede desgarrar o incluso durante el parto sucede lo mismo”. Hay casos de niñas que a veces ni siquiera se esperan a tener la primera menstruación y están teniendo relaciones sexuales, ya sea forzadas o consensuadas y esto ocasiona que estén teniendo embarazos desde edades muy tempranas.

Otra situación que se presenta es la preeclampsia y la eclampsia, enfermedades hipertensivas del embarazo y por lo regular se presentan cuando hay una reacción alérgica al semen. “Esto puede ser más frecuente en las niñas al ser la primera exposición al semen y este tipo de reacciones condiciona a presentar estos trastornos hipertensivos, que en el caso de la eclampsia es cuando presentan convulsiones durante el embarazo e incluso en el parto”.

EL RETO DE PREVENIR. El especialista comentó que a petición del secretario José Narro Robles, se dieron a la tarea de desarrollar algunas estrategias para favorecer la disminución del embarazo en niñas, empero, el primer gran reto, dijo, “fue que no hay mucha investigación de causas de embarazo en niñas. Esto nos creó un problema porque si no encontramos causas, cómo podemos generar intervenciones”.

Ante ello, realizaron un estudio de corte antropológico —con la participación de antropólogos, sociólogos y psicólogos— con 13 niñas de entre 14 y 15 años que habían estado embarazadas o estaban embarazadas al momento del estudio, es decir que concibieron entre los 13 y 14 años.

La finalidad era conocer por qué habían tenido a sus bebés tan chiquitas, y los especialistas presuponíamos que habían sido casos de abuso sexual, “y la gran sorpresa fue que la mayoría de ellas aceptaron haber tenido relaciones estables con sus parejas, pero hablamos de hombres más grandes, entre 8 a 10 años, y ellas consentían la relación”.

La segunda gran sorpresa fue que muchas tienen la educación de que las mujeres están o nacieron para tener hijos y atender al marido, “ellas se dijeron conscientes de que iban a llegar a tener un hijo, un marido y tener que cuidarlos. Y de las 13 encuestadas ninguna nos dijo que no hubieran consentido el embarazo”, destacó el doctor Luna Gordillo.

Un grave problema, abundó, es que si un adulto tiene relaciones con una menor de 15 años, jurídicamente eso es una violación, “pero ni la pareja, ni la niña, lo conciben así, ni los familiares de la niña, y en el estudio detectamos que la pareja además era conocida de la familia de la niña”.

Se buscó que fueran niñas menores de 15 años “porque en esos rangos de edad no hay mucha información y tampoco hay mucha estadística. Nuestras encuestas nacionales, por ejemplo, no toman en cuenta este grupo de edad, porque es muy difícil que los papás dejen solas a sus hijas para hacerles una encuesta y entonces, muchas de las respuestas de índole sexual, si están presentes los papás tendrán un sesgo, y de ahí que sea difícil tener este tipo de información nacional y en todos los países.

Incluso, dijo, informes de la Organización Panamericana de la Salud y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hablan de las niñas chiquitas, es una condición que no debe de suceder pero no habla de causales ni de estrategias directas en este grupo de edad.

BEBÉS TENIENDO BEBÉS. El doctor Rufino Luna detalló que otro aspecto importante en el embarazo infantil, es cuando los papás de la niña quieren que aborte: “Los médicos debemos ver por el interés superior del niño, en este caso de las niñas, y pudiera parecer que una infante de 11 o 12 años no sepa qué es lo mejor para ella, pero lo cierto es que los papás en sí, no pueden decidir en ella. Para un procedimiento de este tipo, deben tener un consentimiento de la niña expreso de querer o no abortar”.

Recordó que antes de las 12 semanas, existen métodos seguros para interrumpir un embarazo en estas pequeñas e incluso existe la causal de violación, como un buen argumento para proceder a la interrupción del embarazo de manera legal “o bajo el argumento de que está en riesgo la salud de la madre, y repito: un embarazo en una niña es de alto riesgo, es una causal”.

LOS MIEDOS LEGALES. El galeno Luna Gordillo, refirió que todavía hay muchos médicos que no conocen bien las normas ni las leyes y ante el miedo hacen estas interrupciones, “pero no los registran como tal, y los manejan como: atención obstétrica o aborto terapéutico. Yo creo que es por el desconocimiento de que la ley los protege tanto a ellos como a la persona que solicita la interrupción.

 

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