Construye noveleta a partir de Las Iluminaciones de Rimbaud | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 21 de Marzo, 2018

Construye noveleta a partir de Las Iluminaciones de Rimbaud

La ciudad, las cosas que ocurren en el vecindario, el campo y el arte conceptual son algunos elementos que pueblan Lo que hicimos, dice Tedi López Mills

Construye noveleta a partir de Las Iluminaciones de Rimbaud | La Crónica de Hoy

Hace dos años la escritora Tedi López Mills (Ciudad de México, 1959) tradujo Las Iluminaciones, del poeta francés Arthur Rimbaud, bajo el título Mi casa y mientras hacía el trabajo de traducción, la autora seleccionó frases que le llamaron la atención; ahora, 34 de ellas forman el libro Lo que hicimos.

 La obra publicada por Almadía, inicia con la frase: “la Señora instaló un piano en los Alpes”. “Está en el primer texto y con eso introduzco al personaje principal que es la Señora, y a los dos personajes que viven sometidos a la voluntad de la Señora que son Yo y Tú. El libro tiene una cierta continuidad narrativa aunque no es una novela, podrían ser cuentitos, podría ser una noveleta o prosas poéticas, pero tiene personajes y eso le da un elemento narrativo”.

 Los personajes que aparecen en el libro son: la Ciudad, la Tía, el Sobrino, la Niña Iris, de la cual está un poco enamorada la Señora porque es quien siempre se porta bien. Es decir, indica ­López ­Milss, su obra siempre se construye a partir de las frases de Rimbaud.

¿Qué le sucedió a cada uno de los textos?, ¿a qué género pertenecen?, se le cuestiona. “Se debió mucho al azar, pero los hilos conductores son mis personajes y las cosas que van ocurriendo que al final de cuentas, era lo que iba leyendo, lo que me ocurría a mí, lo que veía en la calle, algún programa de televisión, una frase que escuchaba”, responde.

La primera aparición de la Señora, añade, es la mamá de Rimbaud, pero luego se desencanta de esa figura y se convierte en otro personaje por completo, no es la mamá de los dos personajes (Tú y Yo), es la que los vigila, cuida, administra el dinero, pero no es su mamá.

“La Señora marca la pauta de un destino de persecución, vigilancia y castigos, de muy poca libertad para los personajes. Los personajes también le toman el pelo a la Señora, están viendo cómo se desvían de esa servidumbre, pero hay una fatalidad que depende de las 34 frases”.

¿Por qué retomar a la Ciudad como personaje?

—Porque en eso me muevo, la Ciudad está muy presente en Las iluminaciones de Rimbaud, hay varias iluminaciones que se llaman ciudades y en esta ciudad soy peatona. En el libro ocurren también cosas en el vecindario, también hay una suerte de campo, de lotes baldíos, de puentes, esos se van incorporando como paisajes que están afuera de los suburbios.

En Lo que hicimos, López Mills agrega a animales en ciertos escenarios de fatalidad o violencia, específicamente siempre hay un perro rondando la historia. “En las fotografías de los periódicos sobre un asesinato, un incendio o un asalto, siempre hay un perro callejero que está viendo. Están los animales de los rastros, por ejemplo hay un rastro en San Bernabé, aquí en la Ciudad de México en donde los amontonan en camiones y les rompen los huesos, está en el libro la mención de esos animales”.

Otra reflexión que retoma la autora es el trabajo del artista Hermann Nitsch. “Es un artista que usa las entrañas de los animales, en este contexto del mercado que hay todos los lunes en donde destrozan a los animales como caballos viejos y vacas, me pareció increíble que hubiera un artista austriaco que hiciera arte con eso”.

Una imagen literaria que aparece en el libro, es un chango arrimado a una barda, que describe la fotografía en China de alguien que está a punto de darle un latigazo a un chango y el animal está echado para atrás.

“A partir de ahí me meto por el arte conceptual que usa cadáveres para hacer arte. No es un mensaje moral, no estoy criticando al arte conceptual, nada más es una forma de simultaneidad, cómo tienes a un chango aullando y luego esto se convierte en un concepto”, indica.

Por último, la escritora señala que las ilustraciones de Alejandro Magallanes que se incluyen en el libro, fueron una decisión de último momento, cuando estaban revisando las posibles portadas.

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