Ciudad

En la Zona Rosa, en juego el reordenamiento de ambulantes

¿Será? No deberán ser más de cien; van de dulceros y vendedores de hot dogs a otomíes y artesanos CAMBIO. El reordenamiento se extiende a un polígono de la colonia Juárez; prioridad a los de mayor antigüedad

Como parte de la rehabilitación de la Zona Rosa, la delegación Cuauhtémoc creó un mapa para determinar la ubicación y clasificar a cada uno de los puestos ambulantes que formarán parte del reordenamiento de comercio en vía pública.

De acuerdo con las autoridades delegacionales, el reordenamiento se ampliará hasta el polígono de la colonia Juárez, desde Chapultepec a Paseo de la Reforma hasta llegar a la calle Lieja.

La repartición del comercio se divide en otomíes, dulceros, artesanos, ambulantes y vendedores de hot dogs, el número de los puestos no deberá pasar de los 100.

De acuerdo con los comerciantes, se necesitó realizar diversas reuniones para llegar a un acuerdo y determinar quiénes serían los que tendrían algún lugar seguro y quiénes debían retirarse.

“Aunque no es el mismo número de quienes estábamos en la zona, por lo menos a los que tenemos más tiempo se nos respetó, por eso debimos defender nuestro espacio y nuestra entrada económica”, comentó una mujer mientras vendía dulces en su nuevo puesto.

De acuerdo al mapa creado por la delegación, en ambos polígonos, tanto de Zona Rosa como de la colonia Juárez, se podrán encontrar 19 puestos metálicos de ambulantes, quienes serán la mayoría en el sector.

Mientras que para los comerciantes otomíes, dulceros y de hot dogs la cantidad de puestos metálicos que se encontrarán será de entre 13 y 15 carros modernizados, en tanto que de los artesanos sólo podrán encontrarse en siete comercios.

“Nos dijeron que las condiciones en la Zona Rosa iban a cambiar ya que no se podía invadir la vía pública y mucho menos podíamos impedir el paso peatonal y nos comentaron que si queríamos seguir ahí debíamos hacer el cambio de imagen”, explicaron los ambulantes.

Según los comerciantes ya adscritos a la lista de reordenamiento de la nueva imagen de la Zona Rosa, se les explicó que ya no podían colocarse en el piso o con puestos adquiridos por ellos mismos.

“Nos dijeron que nuestra nueva imagen debía ir acorde a la rehabilitación del cuadrante y nos pusimos a revisar diferentes prototipos. Aunque no nos guste la idea, porque tenemos que pagar el carrito, pero no tenemos de otra porque así ya podemos trabajar tranquilamente”, explicó José, mientras preparaba una chapata.

Para que pudieran continuar la venta de sus productos, la mayoría necesitó sacar un préstamo para financiar los carros modernizados y que cumplieran con los requisitos señalados por la delegación.

“Lo que quieren es que haya más orden en las banquetas y que tengamos más limpios nuestros puntos de venta. En realidad no es mucho, pero un solo puesto nos está saliendo en 50 mil pesos y tenemos que pagar lo del Siscovip (Sistema de comercio en vía pública) y sacar nuestros gastos”, explicaron los ambulantes.

Especificaron que la delegación los apoyó en todo momento para mantener las pláticas y reuniones de negociación, aunque desde un principio hubo desacuerdo por la reducción de espacios y porque muchos se quedarían sin un lugar para vender.

“Se nos condicionaron muchas cosas, pero era tomarlo o quedarnos sin nuestros espacios de toda la vida, así que accedimos”, platicaron. 

Finalmente, señalaron que ante el reacomodo de los nuevos puestos se presentaron conflictos debido a que todos querían un espacio dentro de la Zona Rosa y por el turismo que se espera arribe al cuadrante, pero quienes se hicieron acreedores a las esquinas fueron los que tienen mayor antigüedad.

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