La epilepsia es un padecimiento que se puede controlar | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 26 de Marzo, 2018

La epilepsia es un padecimiento que se puede controlar

La autoestigmatización conduce a sentimientos de vergüenza y disminución de la autoestima.

La epilepsia es un padecimiento que se puede controlar | La Crónica de Hoy
Se debe colocar de lado con cuidado, para facilitar la respiración

Respecto a los aspectos médicos de la epilepsia, es necesario que toda la población y las personas con este padecimiento sepan que es posible lograr en la mayoría de ellos, un control adecuado de la enfermedad, “la epilepsia es un padecimiento que se puede tratar”, destacó el secretario de salud de la Ciudad de México, Román Rosales Avilés.

En el Auditorio del Museo Memoria y Tolerancia, sede del “Segundo Encuentro de Personas Enfrentando a la Epilepsia”, el Doctor Rosales Avilés señaló que con frecuencia se presenta un fenómeno de vital combate: la autoestigmatización, que se produce al asumir en forma plena los estereotipos de la enfermedad, particularmente la pérdida total de control que ocurre durante las convulsiones y el considerar que son portadores de un padecimiento incurable que limitará de manera permanente su calidad de vida.

Bajo el lema “La autoestigmatización conduce a sentimientos de vergüenza y disminución de la autoestima”, agregó que la autoestigmatización conduce a sentimientos de vergüenza y disminución de la autoestima, lo que provoca aislamiento.

La epilepsia es un trastorno cerebral en el cual una persona tiene crisis epilépticas repetidas durante un tiempo. Las crisis epilépticas son episodios de actividad descontrolada y anormal de las neuronas que puede causar cambios en la atención o el comportamiento.

La epilepsia se presenta cuando los cambios permanentes en el tejido cerebral hacen que el cerebro esté demasiado excitable o irritable. Como resultado de esto, el cerebro envía señales anormales, lo cual ocasiona convulsiones repetitivas e impredecibles. (Una sola convulsión que no sucede de nuevo no es epilepsia).

La epilepsia puede deberse a un trastorno de salud o a una lesión que afecte el cerebro o la causa puede ser desconocida (idiopática).

Las causas comunes de epilepsia abarcan:

  • Accidente cerebrovascular o accidente isquémico transitorio
  • Demencia, como el mal de Alzheimer
  • Lesión cerebral traumática
  • Infecciones, como absceso cerebral, menigitis, encefalitis y VIH/SIDA
  • Problemas cerebrales presentes al nacer (anomalía cerebral congénita)
  • Lesión cerebral que ocurre durante o cerca del momento del nacimiento
  • Trastornos metabólicos presentes al nacer (como fenilcetonuria)
  • Tumor cerebral
  • Vasos sanguíneos anormales en el cerebro
  • Otra enfermedad que dañe o destruya el tejido cerebral

Las crisis epilépticas por lo general empiezan entre los 5 y 20 años. También hay una mayor probabilidad de convulsiones en adultos mayores de 60. Pero las convulsiones epilépticas pueden suceder a cualquier edad. Puede haber un antecedente familiar de convulsiones o epilepsia.

Ante decenas de asistentes, entre ellas personas con epilepsia acompañadas de familiares, así como personal médico, destacó que la conmemoración de este día debe servir para concienciar a la población en general, pero sobre todo al personal que labora en las unidades médicas de los diferentes niveles de atención, a los pacientes, a sus familias, a las organizaciones civiles y académicas, al sector social, al educativo y al laboral, a fin de poder instrumentar acciones afectivas que puedan subsanar los fenómenos de estigma.

Finalmente, Román Rosales, secretario de Salud de la CDMX enfatizó en la necesidad de fortalecer y consolidar un modelo de atención de enfermedad crónica coordinado por equipos multidisciplinarios que favorezcan la participación activa de la familia y del paciente.

Este equipo deberá abordar los aspectos biomédicos en la atención de las personas con epilepsia como el uso de anticonvulsivante, la realización de estudios de laboratorio o de gabinete, coactivamente tendrá que atender la problemática emocional y social que ocurra en ellos, concluyó.

Durante este segundo encuentro de personas enfrentando a la Epilepsia Azucena Perales de 28 años, quien vive con epilepsia desde los 9 años, compartió su testimonio de vida, destacando que el tratamiento adecuado le ha permitido alargar sus periodos de crisis incluso hasta por años, lo que se traduce en una buena calidad de vida.

Lo que se debe hacer

  1. Conservar la calma, ya que una actuación precipitada puede ser peligrosa.
  2. Tratar de que la persona no se lesione durante la crisis epiléptica, quitando objetos peligrosos de alrededor (aristas de muebles, objetos punzantes, etc) y colocando algo blando bajo su cabeza, para evitar que se golpee contra el suelo.
  3. Aflojar ropas alrededor del cuello, (corbatas, camisa, etc.).
  4. Se debe colocar de lado con cuidado, para facilitar la respiración.
  5. Se debe colocar de lado con cuidado, para facilitar la respiración.
  6. Observar la duración de la crisis epiléptica. En la gran mayoría de las ocasiones este tipo de crisis epilépticas finaliza en dos o tres minutos, tras lo cual la persona se recupera gradualmente.
  7. Se debe esperar al lado de la persona hasta que la crisis epiéptica termine. Dejar que descanse hasta que se recupere y comprobar que vuelve poco a poco a la situación normal.

Lo que no se debe hacer

  1. No se debe tratar de inmovilizar a la persona por la fuerza durante la crisis epiléptica.
  2. No se debe introducir ningún objeto en la boca con el afán de que la lengua no vaya hacia atrás, dado que puede
  3. ser peligroso si traga este objeto y se queda alojado en las vías respiratorias, además de las posibles lesiones orales, al intentar introducirlo a la fuerza.
  4. No es necesaria la respiración boca a boca durante la crisis convulsiva, aunque se tenga la impresión de que la respiración queda bloqueada por la rigidez, salvo que la persona no vuelva a comenzar a respirar terminada la crisis convulsiva.
  5. Nunca se debe dar agua, alimentos o pastillas por la boca durante la crisis epiléptica o poco después puesto que un posible vómito con el conocimiento alterado puede ser muy peligroso.
  6. La administración de medicamentos durante la crisis epiléptica en otra forma que no sean pastillas, solamente se debe dar en caso de que la crisis se prolongue o bien por indicación del médico en situaciones clínicas concretas. Así mismo, una vez finalizada la crisis epiléptica no es útil la administración de medicación sedante.

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