Ni cámaras ni policías socorren a ciudadano, tras agresión de taxista | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 26 de Marzo, 2018

Ni cámaras ni policías socorren a ciudadano, tras agresión de taxista

Miguel Rodríguez reclamó a un taxista por obstruir la cebra peatonal; terminó golpeado y a pesar de solicitar ayuda de oficiales, no la obtuvo

Ni cámaras ni policías socorren a ciudadano, tras agresión de taxista | La Crónica de Hoy

"¡Ay señor!”, fue el pequeño reclamo que convirtió el pasado viernes en una pesadilla para Miguel Rodríguez Calderón, un ciudadano al que después de que un taxista con placas B24981 le impidiera el paso por invadir la cebra peatonal en el eje Vial de Ticoman a la altura de Cantera, pasó un mal momento.

Tras escuchar el reclamo, el taxista bajó del auto y comenzó a insultarlo; el calvario apenas comenzaba, huyendo del conductor que lo amedrentaba con un palo con filo curvo al extremo, Miguel salió corriendo entre autos hasta que una SUV golpeó un costado de su pelvis, sin embargo, continuó buscando dónde conseguir ayuda.

Al llegar al Metro Indios Verdes, Miguel comenta a Crónica que pidió ayuda a los policías Chávez y Silva, oficiales de la Policía Auxiliar, quienes le indicaron que oprimiera el botón de pánico ubicado en la torreta de la cámara de seguridad, situada en la avenida Insurgentes esquina con Calzada de Ticomán, en la colonia Lindavista. Mientras tanto, los oficiales se encargarían de comunicarse con su jefe de estación con el fin de determinar en qué forma lo ayudarían.

Tras presionar varias veces el botón rojo y después de esperar varios minutos, Miguel Rodríguez regresó al Metro y solicitó a uno de los policías hablar con su Jefe de Sector con el fin de que, a través de las cámaras, se identificara tanto al taxista que amenazó con lastimarlo, como también al automovilista que lo golpeó.

Los policías le sugirieron que esperara, ya que su llamado en el botón de pánico sería atendido; después de esperar durante varios minutos, Miguel decidió buscar ayuda en otro lugar.

Caminó hacia la Universidad Tepeyac, y encontró una nueva torreta con botón de pánico en las calles de Coquimbo y Lindavista, el botón se podía oprimir; había un teléfono en el que marcó al 911 y le enviaron una patrulla operada por el oficial Ceballos; Migue pidió hablar con el jefe de sector y el uniformado le mencionó que su superior estaba descansando.

Tras el percance que sufrió, Miguel Rodríguez no cuenta con certidumbre de si el golpe del auto pueda dejarle una afectación a largo plazo, por lo cual requiere que las autoridades deslinden responsabilidades en su caso, localizando al taxista que lo agredió, así como al conductor de la camioneta que lo arrolló, y que sancione al oficial que no le proporcionó ayuda.

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