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Rusia lamenta que Australia se una a represalias globales en su contra

La embajada de Rusia en Australia señaló que los aliados del Reino Unido "le siguen a ciegas, en perjuicio del sentido común y en contra de las normas del diálogo civilizado".

Foto: Archivo

La embajada de Rusia en Canberra lamentó la decisión de Australia de expulsar a dos diplomáticos rusos tras el envenenamiento del exespía Serguei Skripal y su hija Yulia en el Reino Unido en el marco de medidas similares en varios países de Europa y Estados Unidos.

"Es lamentable que, en aras de la llamada solidaridad anglosajona y euroatlántica, se haya puesto en peligro un capital positivo, no muy grande pero sólido, que fuimos capaces de acumular en nuestras relaciones gracias al esfuerzo conjunto a lo largo de estos dos últimos años", señaló la embajada.

El comunicado añade que los aliados del Reino Unido "le siguen a ciegas, en perjuicio del sentido común y en contra de las normas del diálogo civilizado", de acuerdo al sitio ruso de noticias Sputnik.

"Acciones burdas y primitivas, como el caso de los Skripal que los británicos han orquestado de forma chapucera, solo contribuirán a erosionar aún más la arquitectura de las relaciones internacionales, en las que se sustentaban la paz y la seguridad mundiales en el período posbélico", indica la nota.

El primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, y la titular de Exteriores, Julie Bishop, anunciaron en un comunicado conjunto la expulsión de "dos diplomáticos rusos, identificados como agentes de inteligencia encubiertos".

A mediados de este mes, la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, responsabilizó a Moscú de lo que calificó como un intento de asesinato en Salisbury y anunció la expulsión de 23 diplomáticos rusos y la cancelación de todos los contactos de alto nivel entre ambos países como represalia.

Moscú, que rechazó todas las acusaciones por infundadas, exigió en respuesta la salida de 23 empleados de la embajada británica, además de anunciar el cierre del consulado británico en San Petersburgo y de la oficina del British Council en Moscú.

Los Skripals permanecen en estado de coma y es poco probable que se recuperen por completo, sostuvo May, y agregó que otras 130 personas podrían haber estado expuestas al agente nervioso en Salisbury.

Ya son más de 130 diplomáticos rusos los que han recibido la orden de salir de 23 países occidentales en respuesta al envenenamiento en el Reino Unido del exespía ruso Serguéi Skripal. Un caso que está resucitando en todo el mundo los demonios de la Guerra Fría.

Estados Unidos encabeza la operación punitiva con la expulsión de 60 diplomáticos rusos de su territorio, a los que Washington califica de "espías", y el cierre del consulado de Seattle por su cercanía con una base de submarinos nucleares.

Por su parte, 16 miembros de la Unión Europea han expulsado a 33 representantes rusos (España ha expulsado a dos) en un movimiento de respaldo a Londres al que también se han sumado países como Ucrania, Canadá, Albania o Australia.

"Es un movimiento desaforturano y muy poco amistoso -dijo a los medios Vasili Nebenzia, el representante ruso ante la ONU-. Nuestro embajador protestó cuando fue llamado al Departamento de Estado y van a seguir las protestas".

ijsm

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