Bellas Artes inaugura exposición retrospectiva de Chucho Reyes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 27 de Marzo, 2018

Bellas Artes inaugura exposición retrospectiva de Chucho Reyes

Se realiza en el marco del 40 aniversario luctuoso del artista w Se compone de 75 piezas, entre ellas el mural La fiesta del color, que no se ha expuesto en una década

Bellas Artes inaugura exposición retrospectiva de Chucho Reyes | La Crónica de Hoy

José de Jesús Benjamín Buenaventura Reyes Ferreira, mejor conocido como Chucho Reyes (Jalisco, 1880- Ciudad de México, 1977), fue un artista que trabajó la mayoría de sus obras sobre papel de china y utilizó pigmentos muy coloridos que él mismo creó. Ahora, la iconografía de gallos, caballos, seres carnavalescos y catrinas que Chucho Reyes pintó, se reúne en la muestra retrospectiva Chucho Reyes. La fiesta del color, que será inaugurada hoy en el Museo del Palacio de Bellas.

Entre las 75 piezas de arte que permanecerán expuestas hasta el 3 de junio, a propósito del 40 aniversario luctuoso del también escultor, se encuentra el mural La fiesta del color, hecho alrededor de 1951 a petición de Hortensia Elías Calles de Torreblanca, hija del expresidente Plutarco Elías Calles, para engalanar una fiesta de disfraces.

“Es un mural portátil que consta de 300 piezas y que estuvo guardado mucho tiempo en la Galería OMR. Quisimos presentarlo como obra inédita ya que no se había expuesto hace más de diez años. Es un rompecabezas de figuras, un compendio de toda la iconografía de Chucho Reyes, podemos ver desde los característicos gallos, caballos, arlequines y otras figuras un tanto híbridas que forman parte de su repertorio y que el público apreciará en las salas de la exposición”, señaló el curador Arturo López.

Al igual que la mayoría de la obra del artista jalisciense, este mural está hecho con materiales endebles y efímeros: para el plano de fondo utilizó cartulina y para las coloridas figuras, cartón pintado a mano con anilinas y gouache.

“Actualmente la obra se encuentra en perfecto estado de conservación, la estructura del mural está compuesta por siluetas, pensadas para ser movidas por el espectador; de esta manera el público podía participar de manera activa con la obra. Destacan siluetas de ángeles, caballos, gallos, seres carnavalescos decorados con flores, corazones y guirnaldas de diferentes formas y tamaños”, indicó el curador.

La recuperación de este mural, añadió Arturo López, representa parte del trabajo de investigación que realizó durante un año sobre la producción de Chucho Reyes, y que en la exhibición se ha divido en cuatro salas: Color y materialidad; Influencias y enseñanzas; Muerte y bestiario; y Lo místico y profano.

“En la muestra están presentes las características de su iconografía, particularmente sobre papel de china que fue la materia prima con la cual empezó a trabajar. Él fue un artista sin instrucción académica, fue un tapatío que a través de sus intereses y su cercanía con los círculos culturales de Guadalajara, empezó a tener un interés en el arte”, indicó el curador.

Chucho Reyes, agregó, fue un empleado de una tienda de regalos, en donde debía envolver los obsequios con papel de china y a los cuales les agregaba un elemento decorativo.

“Ahí inició la relación con este material, sabemos que Chucho Reyes trabajó cerca de 10 mil papeles china, hizo muchos telones, pero su gusto por este material fue que era asequible y su bajo costo. Además, muy probablemente al momento de pintar, pintaba varios papeles a la vez. Otra característica de su obra es que la iconografía es simple y básica, a veces infantil pero muchos de estos papeles que hizo fueron solicitados por el arquitecto Luis Barragán”.

Sobre los colores tan alegres que usó, el curador destacó que Reyes preparaba sus propios pigmentos, motivo por el que actualmente se tienen pocas obras en óleo, “él trabajó en papel china por su maleabilidad, traslucidez, textura y por el ruido al tacto e incluso, en algunas ocasiones llegaba a barnizar su obra”.

INFLUENCIAS Y AMIGOS. Una de las grandes pasiones de Chucho Reyes fue el estudio de la física y química para generar colores, tanto que utilizó cuencos para preparar anilinas, tierras de colores y aglutinantes, técnicas que lo llevaron a admirar la obra del muralista José Clemente Orozco.

“Admiraba esas luchas por conseguir un hecho plástico a través del conocimiento del oficio y del material que utilizaba; admiró la sobriedad del color, la vena expresionista de Orozco y cierta iconografía. Además, recordemos que cuando Orozco murió, en 1949, le pidieron a Chucho Reyes que lo amortajara, él solía embalsamar y amortajar a ciertos personajes”, detalló el curador.

Esa admiración por José Clemente Orozco está plasmada en la obra titulada Pasa güero (1915), hecho con acrílico sobre papel de china, en donde logra cierta proporción en el cuerpo de la niña-mujer prostituta que dibujó, a pesar del toque infantil, e incluso —agregó Arturo López— logra unir el drama y la ironía en esta obra. Junto a Pasa güero se exhiben los cuadros de Orozco: Tres cabezas y Fantasía de busto de mujer.

Otra fuente de inspiración del artista jalisciense fue el pintor francés de origen bielorruso, Marc ­Chagall, quien estuvo en México en 1942 para crear el vestuario y decoración del ballet Aleko, en esa época conoció a Chucho Reyes y entablaron una gran amistad, gracias a la galerista Inés Amor. De esa relación, ambos crearon obras de flores, floreros y telones con contornos más definidos.

Chucho Reyes llegó a la edad de 50 años a la Ciudad de México, vivió en el número 20 de la calle de Milán y ahí “su casa fue un taller y bazar, llegaron a visitarlo Salvador Novo y Carlos Pellicer, pues era un lugar en donde reconocían su trabajo de anticuario y de coleccionista de arte popular”, comentó el curador.

 

Chucho Reyes. La fiesta del color estará abierta al público hasta el 3 de junio en el Museo del Palacio de Bellas Artes, ubicado en Avenida Juárez, Centro Histórico de la Ciudad de México.

 

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