Thelma, una reflexión sobrenatural sobre la libertad | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 28 de Marzo, 2018

Thelma, una reflexión sobrenatural sobre la libertad

Thelma, una reflexión sobrenatural sobre la libertad | La Crónica de Hoy

Desde hace algunos años, el cineasta noruego Joachim Trier ha comenzado a escribir su propia historia sin que le pese el apellido. Primo lejano del polémico pero ya histórico Lars von Trier, cuenta en su carrera con cuatro largometrajes en los que ha cautivado al mundo por su sensibilidad ante  problemas más personales y su sentido para enfrentar al mundo pero en circunstancias y géneros diferentes.

Sus filmes, a menudo con ritmos lentos, llegan al espectador como una meditación sobre la identidad y cómo las circunstancias ejercen poder en su conformación. Desde aquel Reprise (2006), con la historia de dos escritores a los que la vida lleva a poner a prueba su amistad por el éxito de uno y el hundimiento del otro; pasando por aquel Oslo, 31. August (2011), que sigue siendo su obra máxima con el melancólico y tierno relato de un hombre perturbado por sus fracasos; hasta Más fuerte que las bombas (2015), que en una bella narración fragmentada nos habla de la pérdida, el dolor, la depresión o el duelo en una familia que se pregunta qué lugar ocupa en el mundo después de una tragedia.

Bajo ese mismo cuestionamiento de descubrimiento emocional es que llega ahora Thelma, el más arriesgado de sus trabajos si consideramos que Trier pone a prueba su capacidad dramática dentro de una historia sobrenatural. El motor que mueve la maquinaria de este filme es la búsqueda y comprensión de la libertad de una chica que vive atrapada en su inconsciente capacidad de tener poderes, su represión sexual a causa de la educación religiosa que ha tenido y su frustración por no comprender su cuerpo.

Thelma es el nombre de la protagonista, interpretada por Eili Harboe, siempre había vivido con sus padres que llevan su religión cristiana hacia los extremos. Sus papás son dos personas misteriosas que se muestran tranquilas ante los poderes que muestra su hija, que, cada vez que siente algo, causa desastres. Cuando Thelma se va de casa para ir a la Universidad, le cuesta trabajo hacer amigos, no conoce el mundo exterior, es sumamente responsable y desesperada, le pregunta insistentemente a Dios por qué la ha hecho así. Pero conoce a Anja (Kaya Wikins) y su mundo cambia: se hacen amigas, siente atracción y emociones que provocan estragos en sus poderes, pues ella puede cambiar las cosas de lugar, estar en diferentes espacios o incluso hacerle daño a las personas.

Trier es elegante en su forma de relatar. Es lento pero profundo. Encuentra en el cine de género algunas de las posibilidades filosóficas que hace poco David Lowery encontró con Historias de fantasmas (2017); un poco de la exploración sexual que Julia Ducournau mostró en Voraz (2016) y sobre todo, nos deja con otro poco de la sensación de interiorización del personaje que nos dejó hace tiempo Michael Haneke con La pianista (2001). Thelma es un filme inquietante, modesto pero elegante y muy inteligente en cuanto al manejo de la creatividad argumental. Una de las grandes sorpresas de la cartelera.

Estrenos

El vigilante

Director: Diego Ros

(México, 2016)

El vigilante, triunfadora del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICG) en su edición del 2016, nos muestra la historia de Salvador (Leonardo Alonso), quien trabaja en las noches como vigilante de una obra en construcción a las afueras de la Ciudad de México. Una noche, dos sujetos abandonan una camioneta frente a la obra y un cuerpo es encontrado al día siguiente. Siendo el único testigo, Salvador se convierte en el centro de la atención y el conflicto. Se trata de un filme que encuentra su poder en dos sentidos: por un lado, en la ambigüedad de las situaciones y conflictos que rodean al personaje central porque la duda juega como una forma mantener al espectador interesado en la historia; y sobre todo en el poder del concepto de dilema sobre el significado de qué es hacer lo correcto en la actualidad frente a un crimen. Sin ser extraordinaria, es una interesante propuesta.

Un viaje en el tiempo

Director: Ava Du Vernay

(EU, 2018)

Disney es la empresa más poderosa del cine en el mundo y no resulta sorprendente que a estas alturas maneje las mismas fórmulas para cautivar a su público infantil. Personalmente, creo que los tiempos cambian tanto como deben cambiar las formas y mensajes dentro de una película y en ese sentido el nuevo filme Un viaje en el tiempo se siente más vieja de lo que debería ser. Si bien es cierto que está basada en la novela A wrinkle time, de Madeleine L’Engle, que data de 1962, la cineasta Ava DuVernay (Selma), no supo darle un carácter actual, aun  cuando de verdad lo intenta. La cinta fantástica de aventuras habla de una niña que busca a su padre por el universo, con la ayuda de tres seres peculiares interpretados por Mindy Kaling, Reese Whiterspoon y Oprah Winfrey, que dejan mucho qué desear. Un filme irregular y nada entretenido.

Ready Player One

Director:  Steven Spielberg

(EU, 2018)

Hay películas que necesitan poca presentación. La nueva de Spielberg es una de ellas. Como siempre, el aclamado cineasta, a lo largo de su carrera nos ha acostumbrado a verlo en medio de altibajos, en ese sentido ocurre algo interesante con él, cuando son sus momentos malos son irregulares y posiblemente olvidables, pero cuando ofrece sus mejores momentos Spielberg nos da verdaderas obras maestras. Éste es el caso de Ready One Player, un filme que pasará a la historia como piedra angular del grupo de los filmes trascendentes de ciencia ficción: Año 2045. Wade Watts es un adolescente al que le gusta evadirse del cada vez más sombrío mundo real a través de una popular utopía virtual a escala global llamada “Oasis”. Un día, su excéntrico y multimillonario creador muere, pero antes ofrece su fortuna al ganador de una elaborada búsqueda del tesoro a través de los rincones más inhóspitos de su creación. Espectacular e imperdible.

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