En Semana Santa: tradición, fe y algo de asueto

Jesús Casillas Romero

Por fin hemos llegado a la denominada “Semana Santa” y con ello, para muchos la oportunidad de tomar un merecido descanso.

Como todos sabemos, se trata de una conmemoración cristiana en torno a la “Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo”, por lo que tiene un profundo significado religioso, en nuestro país, enmarcado en un folclor muy peculiar, lleno de fe y tradiciones muy distintivas.

Esta celebración es variable en virtud de estar basada en el calendario lunar, que para este año correspondió del día 25 de marzo al 1 de abril. Efectivamente, ocho días contemplados de domingo a domingo, que no se trata de un error, sino que es desde el domingo de la semana anterior, el lapso en que se contienen diversas remembranzas, sin contar que proviene desde cuarenta días antes con el conocido “miércoles de ceniza” y la cuaresma.

El primer domingo, el invocado como “Domingo de Ramos”, es el que de acuerdo a la conmemoración, evoca la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén; el Jueves Santo, la “Úlitma Cena” con sus apóstoles y el Viernes Santo, quizá el más emotivo de las celebraciones, el camino de Jesucristo hacia la cruz, desde que es condenado a muerte hasta ser crucificado y sepultado.

En este día en particular, lo mas común son las representaciones de ese camino a la muerte, mejor conocido como “Vía Crucis”. Esto es, se escenifica la “Pasión y Muerte de Jesucristo” con personajes que representan a Jesús, los centuriones romanos, fariseos, apóstoles, la Virgen María, María Magdalena y Poncio Pilato, por citar los mas representativos.

Finalmente, el “Sábado de Gloria”, el día entre la muerte y resurrección, caracterizado por la seriedad y culto propios del luto, para culminar con el “Domingo de Resurrección” o “Domingo de Pascua”, con el que cierra la semana en medio del júbilo cristiano al festejar el regreso de Jesús de entre los muertos.

A lo largo y ancho del país existen inumerables representaciones, manifestaciones y festividades muy particulares, que en su especial caracterización y ritos, se constituyen en verdaderos atractivos para propios y extraños, como lo es el caso muy popular de Iztapalapa, o la solemnidad de la “Procesión del Silencio” en lugares como Taxco, Guerrero; Querétaro; San Cristóbal de las Casas en Chiapas; San Luis  Potosí y Morelia, Michoacán.

En verdad nuestro país es un gran destino turístico, principalmente en esta semana, en la que sus profundas raíces cristianas, sus tradiciones y paradisiacos lugares para visitar en esta época, lo hace especialmente atractivo. 

Y es que al mismo tiempo, esta semana es tomada por muchas familias para vacacionar; por lo que tampoco debemos olvidar los riesgos que esto genera, principalmente de accidentes.

El tránsito carretero se incrementa, principalmente a los destinos de playa, con ello también los accidentes en la vialidad, en los sitios de recreo y hasta en el hogar, considerando que los niños pasan mayor tiempo en casa y en la calle con motivo del periodo vacacional.

Salvando estos peligrosos inconvenientes, evitando accidentes con prevención y actitud responsable, que esta Semana Santa sea una buena oportunidad para vivir y gozar una de nuestras más fervientes tradiciones y manifestaciones de fe, y claro está, disfrutar de un merecido periodo de asueto.

Senador por Jalisco

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